Honduras
Tras cinco días de esfuerzos frenéticos de las autoridades bancarias, las brechas del sistema financiero internacional siguieron ampliándose ayer, con la aparición de nuevos nombres en la lista de instituciones condenadas por adelantado por los mercados.
Pocas horas después de que las autoridades estadounidenses tomaran la decisión histórica de estatizar la aseguradora AIG y de que el banco británico Barclays anunciara la compra a precio vil de los mejores activos de Lehman Brothers, el británico HBOS tuvo que acceder a ser comprado de urgencia.
Tras la eliminación de tres de los cinco bancos de negocios de Wall Street -Bear Stearns, Lehman Brothers y Merrill Lynch-, la especulación se dirige ahora hacia el número dos del sector: el Morgan Stanley.
Por su parte, los medios de Estados Unidos calificaban como "histórico" el salvamento del gigante de seguros American International Group (AIG), pero consideran peligroso abrir sus puertas a otras intervenciones semejantes del Estado.
"Las turbulencias desencadenadas por la crisis financiera de Estados Unidos no están cerca del fin", advirtió el primer ministro surcoreano, Han Seung-soo, llamando a la calma a los inversionistas locales.
"En este momento tenemos una imagen muy contradictoria" de la situación económica, reconoció la Casa Blanca, pero Estados Unidos tiene "fuerzas" para superar la crisis financiera, aseguró la portavoz Dana Perino.
Menos optimista, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, afirmó que los acontecimientos recientes constituyen "un riesgo potencial adicional" para el crecimiento mundial.
El banco británico HBOS, que durante largo tiempo fue un emblema de seriedad y de solidez, tuvo que resignarse a ser incorporado por su rival Lloyds TSB, tras haber visto derretirse las dos terceras partes de su capitalización bursátil desde el comienzo del año.
Más operaciones
Otro anuncio atronador fue la compra por parte del banco Barclays de la mayor parte de las actividades en EE UU del Lehman Brothers, el banco de inversiones presentó su balance el lunes anterior y, ante la intransigencia del gobierno, se acogió a la protección de la ley de quiebras.
El golpe estratégico fue poco menos que increíble: con apenas 250 millones de dólares, un precio que hubiera sido considerado ridículo hace apenas algunos meses, Barclays va convertir su filial estadounidense BarCap en el tercer banco de negocios de Wall Street.
A todo esto, la Reserva Federal estadounidense (Fed), que se había mantenido inflexible el domingo ante las dificultades del Lehman Brothers, dio un viraje de 180 grados y concedió una ayuda sin precedentes de 85,000 millones de dólares a la aseguradora AIG para evitar una crisis financiera de alcance planetario.
Las bolsas
Pese al rescate de la aseguradora AIG por parte de la Fed, la Bolsa de Nueva York cerró con una caída del 4.06% en el Dow Jones de Industriales, bajando 449.36 puntos hasta 10,609.66 unidades.
La caída de los mercados bursátiles, pese al rescate sin precedentes de AIG, demostró, una vez más, que el miedo es uno de los peores amigos de las bolsas, por mucho que autoridades y reguladores traten de apaciguarlo.
Esos resultados negativos se dieron en otras bolsas del mundo como Londres, España y Francia.