Estados Unidos
La Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó el lunes en votación una iniciativa para destinar 700.000 millones de dólares al rescate del sector financiero.
Cuando finalizó la votación, muy poco representantes resultaron estar dispuestos a respaldar una medida inmensamente popular a cinco semanas de los comicios. Nos votos negativos procedieron tanto de la bancada demócrata como la republicana.
La votación fue precedida por una campaña extraordinaria de cabildeo de la Casa Blanca, y el vocero Tony Fratto dijo que el presidente George W. Bush utilizó una ''lista de llamadas'' para contactar a las personas a las que deseaba persuadir a fi de que votaran a favor incluso pocos minutos antes de la votación.
Los legisladores dijeron a gritos que el promedio industrial Dow Jones se desplomaba a medida que avanzaba la votación en el pleno de la Cámara, que se prolongó por unos 40 minutos.
Bush y sus asesores económicos, asà como los lÃderes legislativos de ambos partidos, sostuvieron que el plan era vital para evitar una recesión o algo peor. La versión sometida a votación el lunes fue el producto de una maratónica sesión a puerta cerrada en el Capitolio durante el fin de semana.
''Todos estamos preocupados ante la posibilidad de perder nuestro trabajo'', dijo el representante republicano Paul Ryan antes de la votación en un discurso para respaldar el proyecto de ley. ''La mayorÃa de nosotros sostenemos que 'quiero que sea aprobado esto, pero quiero que sea usted el que vote a favor, no yo'''.
Bush y sus asesores económicos, que advirtieron de consecuencias imprevisibles de no se probado el proyecto de ley, centraron la atención de los mercados mundiales en el Congreso, agregó Ryan.
''Nos encontramos en ese momento, y si no logramos hacer lo que debemos, que el cielo nos ayude'', agregó el legislador.
La Bolsa de Valores de Nueva York se desplomaba el lunes luego del mediodÃa antes de que se informara que la cámara baja de Estados Unidos rechazó la iniciativa de ley tras una votación de 228-205.
Más de dos tercios de los republicanos y el 40% de los demócratas se opusieron al proyecto de ley.
Varios ayudantes republicanos dijeron que la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, torpedeó cualquier espÃritu de bipartidismo que acompañó al proyecto de ley con su demoledor discurso al final del debate, que culpó a la polÃtica de Bush por la inestabilidad económica.
Sin mencionarla por su nombre, el representante republicano Adam Putnam, el tercero en importancia de su partido, dijo que ''el tono partidista al finalizar el debate de hoy impactó, en mi opinión, los votos de nuestra parte''.
Horas antes de la votación, Bush habÃa instado al Congreso a aprobar el proyecto de rescate financiero, aduciendo que era necesario para ''impedir que la crisis de nuestra industria financiera se propague'' al resto de la economÃa.
El presidente habló en medio del nerviosismo que reina en los mercados financieros tanto en Estados Unidos como en el exterior.
Bush sostuvo que los inquietos contribuyentes se beneficiarán con una serie de salvaguardias que los legisladores incorporaron al proyecto durante las negociaciones del fin de semana en el Capitolio, incluyendo controles mutuos sobre la operación del programa.
El presidente habló poco después que dos prominentes protagonistas de las negociaciones acudieron a programas de televisión para instar a la aprobación del plan, aunque ambos admitieron que la necesidad de esta medida representa un dÃa aciago para la nación.
Horas antes de la votación, el senador demócrata Chris Dodd, presidente de la Comisión Bancaria de la cámara alta, afirmó que el proyecto no es una panacea para todos los problemas que agobian los mercados financieros. No obstante, dijo que si no se actúa, el deterioro podrÃa propagarse y restringir aun más los mercados crediticios.
Por su parte, el senador Judd Gregg, que representó a los republicanos en las negociaciones, calificó el plan de ''torniquete'' para la enfermedad en el sector financiero.