Honduras
Los cuatro aeropuertos comerciales de Honduras cumplieron el pasado 30 de septiembre ocho años de haber sido traspasados al sector privado.
La concesión tiene vigencia desde 1 de octubre de 2000 al 30 de septiembre de 2020, o sea 20 años. Después de este perÃodo, el contrato puede ser prorrogado.
En sus primeros ocho años de concesionamiento, la empresa responsable del manejo de las terminales aéreas ha transferido 1,002.7 millones de lempiras al gobierno en concepto del canon, equivalente a 34.4% de los ingresos brutos generados por todas las actividades como el tráfico de pasajeros, renta de locales comerciales, uso de las instalaciones y manejo de carga.
Para este año, los ingresos percibidos por el fisco superarán 170 millones de lempiras.
Carlos Ramos, gerente de la concesionaria Aeropuertos de Honduras, subraya que la gestión privada comprueba la capacidad para manejar y fomentar el manejo de las instalaciones portuarias, el que ha sido un negocio rentable para el gobierno.
Crecimiento
En los últimos dos años, el canon de concesión ha registrado cifras históricas, lo que se explica por un mayor movimiento en los aeropuertos.
En 2006, el gobierno percibió 131.3 millones de lempiras y al año siguiente aumentó a 156.3 millones, equivalente a un crecimiento nominal de 25 millones, resultado que se espera repetir en 2008.
Durante los tres primeros trimestres del presente año, el canon superó la media de 40 millones de lempiras por cada tres meses, que es el tiempo en el cual Aeropuertos de Honduras está obligada a transferir el 34.4% de sus ingresos brutos a la TesorerÃa General de la República (TGR).
ToncontÃn
El cierre temporal de la terminal aérea capitalina, desde el 30 de mayo al 7 de julio de este año, tuvo un efecto negativo en los ingresos aeroportuarios.
En el segundo trimestre de 2008, el canon de concesión entregado al gobierno sumó 41.4 millones de lempiras, menor a los 43.4 millones de enero-marzo y a los 44.6 millones de julio-septiembre.
Para Aeropuertos de Honduras, la limitación de las operaciones en ToncontÃn redujo los vuelos de aviones de gran tamaño y por ende un menor tráfico de pasajeros, lo que significó menores ingresos.