Estados Unidos
La OPEP se reúne de urgencia el viernes en Viena para intentar frenar el colapso de los precios del crudo, que han caÃdo a la mitad en sólo unos meses, mientras llueven indicadores macroeconómicos que confirman un debilitamiento económico mundial.
"Las reservas de crudo de los paÃses miembros de la OPEP son demasiado elevadas ya que hay un excedente de producción", declaró el miércoles en Viena el presidente de la organización, el argelino Chakib Jelil.
"Algunos de entre nosotros no logran vender su crudo", afirmó Jelil, cuidándose no obstante de cifrar la baja de producción, que considera inevitable.
El sábado pasado habÃa abogado en favor de una baja "importante".
"Si la reducción de la producción de petróleo debe ser de 1,5 millones de barriles diarios (mbd), será de 1,5 millones de barriles, y si es de dos millones, serán dos millones", declaró en Argel.
Según han indicado varios ministros de la OPEP, el cartel, que produce el 40% de la oferta mundial de crudo, va a pronunciarse por una reducción significativa de su oferta, de al menos un millón de barriles diarios, para estabilizar los precios del petróleo.
Los precios del petróleo cayeron nuevamente este miércoles en Nueva York, afectados por los temores de un hundimiento de la demanda mundial.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en diciembre terminó en 66,75 dólares, en baja de 5,43 dólares en relación al cierre del martes.
En sesión cayó a 66,20 dólares, su nivel más bajo desde el 14 de junio de 2007.
En Londres, el barril de Brent con igual vencimiento pasó bajo los 65 dólares, a 63,96 dólares, su piso desde el 9 de mayo de 2007, cerrando en 64,52 dólares, en baja de 5,20 dólares.
El desplome en las últimas semanas del precio del oro negro llevó a los 12 paÃses productores de petróleo que integran la OPEP a adelantar su reunión extraordinaria del 18 de noviembre al 24 de octubre.
"El derrumbe de los precios estos últimos dÃas provocó seguramente una oleada de pánico en la OPEP", opinó el economista Hugo Navarro, de la firma Capital Economics.
Según analistas petroleros, la única incógnita de esta reunión parece ser el nivel del recorte, ya que algunos paÃses han pedido que la reducción sea mayor a un millón de barriles diarios.
Irán indicó el martes que la OPEP deberÃa reducir su producción entre 2 y 2,5 millones de barriles diarios (mbd) para estabilizar al mercado.
Argelia también ha insinuado que el recorte deberÃa ser de unos dos millones de barriles diarios.
Venezuela, que ha confirmado que propondrá en Viena un recorte de la producción, no precisó a cuánto estima que deberÃa reducirse, limitándose a indicar que considera que el precio del barril deberÃa situarse en 80 dólares.
A ese precio, ninguno de los proyectos de Venezuela se verá comprometido, aseguró el domingo a la AFP el presidente Hugo Chávez, que se mostró a favor de la creación de una banda que estabilice el precio del petróleo entre 80 y 100 dólares por barril, un precio superior al de la semana pasada, cuando la cesta venezolana no llegó a 70 dólares.
El ministro de EnergÃa de Qatar, Abdalá ben Hamad al Attiyah, estimó por su parte que el "mejor precio" para un barril de petróleo es de 80 a 90 dólares. "En la situación actual, el mejor precio es entre 80 y 90 dólares", dijo el ministro qatarÃ.
Algunos analistas señalan sin embargo que el problema para la OPEP será lograr efectivamente controlar la caÃda de los precios del crudo, en un contexto de debilitamiento económico mundial, confirmado por una serie de datos macroeconómicos que apuntan a una recesión en Estados Unidos y Europa.
Tras las malas cifras sobre el crecimiento económico en los paÃses industrializados, la OPEP revisó fuertemente a la baja sus previsiones de alza de la demanda de crudo para 2008 en el mundo, a 0,64% contra 1,02% en septiembre. Y las perspectivas para 2009 también fueron revisadas a la baja.
Pero la OPEP "no sabe en realidad a cuánto va a bajar la demanda" de crudo, señaló el economista Jan Stuart, del banco UBS. "Asà que el riesgo es que recorten demasiado, o demasiado poco".