Honduras
Para las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica no basta con decir que no habrá reducción en las tarifas, sino que ahora anuncian un nuevo trancazo.
Se calcula que para inicios de 2009 alrededor de 436,000 familias, ya sean residenciales o comerciales, tendrán que cancelar un depósito por garantía.
Este depósito se calcula en base al consumo mensual de cada abonado, de acuerdo con lo explicado por Rolando Castillo, encargado de tarifas de la ENEE.
Según las autoridades de la estatal, este depósito garantizará el suministro de servicio para los abonados; “hay muchas personas que pagaron 20 lempiras de depósito cuando se apegaron al servicio, sin embargo, ahora esa cantidad ya no garantiza el servicio”.
Actualmente la estatal aplicó este cobro al sector industrial, quienes tienen que cancelar sumas superiores a los 20,000 o 30,000 lempiras, de acuerdo a su consumo.
Oscar Galeano, vicepresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privado (Cohep), dijo que es necesario que la estatal brinde una explicación detallada sobre este cobro, que es demasiado fuerte para algunas empresas.
“Claro que este cobro afecta a las industrias, porque no se está dando ninguna forma de pago y las cantidades son de verdad exageradas”, comentó Galeano.
Los miembros de la Asociación Nacional de Industriales (Andi) se encuentran a la espera de una respuesta de parte de la titular de la estatal, Rixi Moncada, a quien le enviaron una carta solicitando modificaciones en este cobro, que ahora pasará también al sector popular.
Jimmy Dacareth, miembro de la junta directiva de la Andi, expresó que “ya sabíamos que este cobro iba a ser también para los consumidores residenciales, nosotros estamos esperando un cambio en esta determinación porque tenemos nuestros presupuestos definidos y es un golpe para la producción”.
Ajuste por combustible
Jesús Canahuati, ex presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), llamó a la reflexión a las autoridades de la estatal, solicitándoles una rebaja en el ajuste por combustible.
“Creo que deben hacer una rebaja sustancial porque lógicamente el bunker, que es lo que mueve el 70% de la energía térmica, de la energía en el país, estaba a 2.60 de dólar el galón y ahora está a 1.25 de dólar el galón; ya nos podemos hacer unos análisis para entender que deben bajarse las tarifas de energía eléctrica y tengo confianza y fe en que el gobierno va a reducir las tarifas de energía eléctrica”.
Protestas
A la queja de los empresarios e industriales se suma la voz de los consumidores representados por la Organización de Protección al Consumidor.
Darwin Ponce, representante de este movimiento, expresó que “Rixi Moncada está diciendo que no pueden rebajar las tarifas, todos nosotros los usuarios nos sometimos a los incrementos de tarifa en la medida que el incremento al combustible se fue dando, ahora lo mínimo que esperamos es que en esa misma medida bajen los costos de las tarifas”.
Ponce justificó su posición en el precio del bunker, que actualmente se reporta en 63 dólares por barril, “ya han bajado los costos de los combustibles, nosotros no hemos visto que la ENEE ha hecho sacrificios, por ejemplo reduciendo personal, dejando de comprar vehículos último modelo, dejando de subsidiar o perdonar o condonar deudas de energía eléctrica a grandes empresas, no hemos visto ningún tipo de esos sacrificios, sino que solamente dice que no se puede y que nos están subsidiando”.
Sostuvo que “no podemos seguir en este juego, atacando por un lado a los monopolios que están en contra del Estado, pero teniendo el Estado sus propios monopolios, a los cuales no podemos confrontar; deben hacer rebaja, porque si no hacen rebajas yo creo que el pueblo puede empezar hacer demandas”.
Ante estas peticiones, Rixi Moncada ratificó su decisión de no modificar las tarifas vigentes; “no podemos en forma irresponsable, afectando el funcionamiento que ya es anormal de la ENEE, porque no tiene un flujo de caja adecuado, afectar ese funcionamiento mediante declaraciones irresponsables, en el sentido de que vamos a bajar el costo, el precio de la tarifa o el ajuste por combustible, si en este momento no podemos hacerlo”.
La funcionaria reveló que la estatal se mantiene con un déficit de caja de 753 millones de lempiras, además de la deuda que oscila entre los 1,500 y 1,800 millones de lempiras con las empresas térmicas.
Moncada no definió alguna respuesta para los consumidores que exigen una rebaja al ajuste por combustible, tampoco para el sector empresarial e industrial.