Honduras
La empresa privada hondureña ha comenzado a preocuparse por el creciente nivel de piratería en el país.
Ayer se reunieron con las autoridades de la Dirección Ejecutiva de Ingresos para definir un proyecto que les permita combatir ese delito en los puestos aduaneros.
Ese es el primer paso dijo el titular de la DEI, Armando Sarmiento, quien explicó que el plan comprende la adquisición de un software informático para crear una base de datos con información de las empresas autorizadas para importar productos sin violar la Ley de Propiedad Intelectual.
Para la directora de Aduanas, Sandra ávila, “la piratería propicia el comercio de ejemplares ilícitos de más bajos costos, en perjuicio de la actividad empresarial legítima y del Estado, que deja de percibir los ingresos como producto de la subvaluación, ya que no es lo mismo importar productos pirateados que mercancías generales”.
El gerente de Unilever Honduras, Otto Pineda, subraya que de los productos que distribuye su empresa uno de los más pirateados es el desodorante.
Agregó que muchos artículos de cuidado personal proceden de los países vecinos.
La lista se extiende a licores, medicinas, fragancias, cigarrillos, papel higiénico y dulces, entre otros.
Impacto
Sarmiento dice que en el país no hay cifras precisas de lo que pierden las empresas y el fisco por la piratería.
De acuerdo con la Business Software Alliance (BSA), en Honduras se pierden entre cinco y siete millones de dólares por el plagio de programas informáticos En cuanto a discos compactos, cuatro de cada cinco CD son pirateados.
El titular de la DEI reconoce que las 320 personas que laboran en el sistema aduanero no cuenta con los suficientes conocimientos para detectar si un producto que ingresa al país es falso o legítimo y por eso se ha buscado esa alianza con los empresarios.