México
Las comunidades rurales en Latinoamérica han permanecido en postergación por parte del Estado en torno a los proyectos de agua potable y saneamiento, según una conclusión del "Foro Cambios Políticos en Latinoamérica ¿Nuevas Políticas del Agua?”, que se realiza en México.
Uno de los ejes del foro es que el agua es un elemento indispensable que no debe separarse del derecho social y de la sustentabilidad; sin embargo, el 18 por ciento de los habitantes del mundo, no tienen acceso al líquido, y 40 por ciento adicional, no tienen acceso al saneamiento del mismo, siendo los más afectados los niños, informó el diario Rotativo de Querétaro. Sólo 28 países en todo el mundo han reconocido el derecho humano al acceso al agua.
Pese a ello, distintas comunidades han logrado avances significativos al involucrarse en el proceso de sustentabilidad de los programas.
Las mujeres aparecen como gestoras de cambio a nivel de diferentes comunidades, situación que ha permitido mayor oportunidad de convertirse en dirigentes de juntas de agua y asociaciones.
Julio Menjívar, representante de juntas de agua rural de El Salvador, al realizar su exposición en el foro enumeró las diferentes acciones que han impulsado en el país centroamericano desde las comunidades rurales.
En la actualidad, con el apoyo de diferentes grupos organizados se busca la construcción de la ley del recurso hídrico y la ley del subsector de agua y saneamiento, dijo Menjívar.
En estos grupos se ha logrado contar con la participación de las mujeres, ya que como cuota mínima se les solicita que dentro de las directivas un 40 por ciento de los miembros sean mujeres.
¨Tenemos la experiencia que en algunas zonas las juntas están conformadas en su totalidad por mujeres y esto nos beneficia¨, dijo Menjívar.
Agua y género
Según Hilda Salazar, red de género y medio ambiente en México, dentro de los nuevos modelos del agua se aspira a que las mujeres sean tomadas en cuenta a nivel de todas las áreas.
Y es que el ejercicio de los derechos ciudadanos como un bien común y público exige una perspectiva de género, agregó Salazar.
"Nuestra propuesta está dirigida a que se reconozca a las mujeres como usuarias del agua y que el nivel de cobertura sea real", dijo la entrevistada.
Otra de las propuestas es que se deben crear políticas ambientales y de cambio climático con enfoque de género.
La experiencia de Cruz Mariela Salazar, coordinadora de las Mesas Técnicas de Agua de Venezuela, también destaca la participación de las mujeres ya que el 80 por ciento de las mesas son coordinadas por mujeres.
"Lo importante es que las decisiones en función de las dificultades de agua son analizadas por las propias comunidades", expresó Salazar.
Las comunidades diagnostican el problema que haya en materia de agua potable y residuales para luego presentarla ante las autoridades con la finalidad de que el Estado disponga los recursos económicos.
En la actualidad se realiza un proyecto de alcantarillado en una comunidad de cuatro mil habitantes, para la cual se logró un credito de un millón de dólares y los pobladores aportan la mano de obra, dijo la expositora.
"Lo que hacemos es que siempre tomamos en cuenta las desiciones de las comunidades, con el fin de lograr mayor eficiencia en los proyectos", puntualizó.