Honduras
El sector privado volvió a rechazar ayer las pretensiones salariales de las tres centrales obreras.
Miles de empleados despedidos y el cierre masivo de empresas sería el impacto directo que traería en el corto plazo si se fija un salario mínimo que oscilaría entre 6,200 y 5,500 lempiras mensuales.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) ratificó su posición en cuanto a que exista una moratoria en cuanto al alza al salario mínimo y que el mismo incluya a todos los sectores.
Hasta el momento solo la maquila, que aglutina a unos 120,000 trabajadores, ha pedido que su sector sea beneficiado con una moratoria de alza salarial y después se sumó el sector micro y pequeña empresa.
Pero ayer se sumaron a la propuesta los sectores de construcción, industrial y comercio, quienes aglutinan a los restantes 600,000 obreros que están en el rango del salario mínimo.
Las acciones
El asesor de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), Jesús Simón, indicó que el salario mínimo en este sector se elevaría hasta los 10,000 lempiras, al incluir el pago de los derechos colaterales.
“De manera inmediata tendría que cerrar una fábrica de ladrillos de barro en donde trabajan 60 hombres, porque no tendría la capacidad de pagar ese salario.
Es bueno que sepa que en el país contamos con el mismo porcentaje de rentabilidad que teníamos desde hace 40 años”, indicó.
El empresario de la construcción, quien también es presidente del Régimen de Aportación Privada (RAP), reconoció que la industria de la construcción se contraería en su desarrollo, porque no se podría pagar esos montos a los ayudantes, albañiles principiantes y otro personal semicalificado o en proceso de formación.
Para el vicepresidente de la Chico, Alejandro álvarez, el alza del salario mínimo vigente de 3,428.40 lempiras a 5,550 lempiras sería uno de los principales obstáculos que enfrentaría el país en 2009, para aplicar una política de generación de empleo.
El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Edwin Araque, informó de manera reciente, que para el próximo año se destinarán unos 15,000 millones de lempiras para desarrollar proyectos de infraestructura vial y portuaria entre otros.
El BCH aplicó, además, instrumentos de política monetaria y financiera que promuevan una rebaja en la tasa de interés de los créditos bancarios, para impulsar la industria de la construcción, así como en las Pymes y en el agro, que permita la generación de empleo durante 2009.
Estos esfuerzos, a criterio de los empresarios serían infructuosos de aprobarse el referido ajuste salarial.
El director de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Robert Vinelli, coincidió que este incremento al sueldo traería más problemas que soluciones a los cientos de miles de trabajadores que se encuentran bajo la estructura del salario mínimo.
“Creemos que de prosperar esta determinación se generaría el desempleo, y con ello, se afectaría al segmento más pobre de la población, que necesita un puesto de trabajo”, indicó.
En un segundo momento, las empresas buscarían sustituir esta mano de obra por maquinaria agrícola en el caso de la agroindustria azucarera.
También existiría un fuerte impacto en la industria de la construcción que emplea a miles de personas con baja o ninguna calificación profesional.
Varias de las unidades productivas de la pequeña y mediana empresa del país tendrían que cerrar operaciones y otras despedirían personal.
“Creo que debe prevalecer el diálogo serio y la cordura entre las partes que negocian este salario mínimo”, dijo Vinelli.
Sectores vinculados a la Pymes advirtieron que efectuarán movilizaciones masivas en contra de del incremento de casi un 50% al salario mínimo, para defender la permanencia en el mercado de sus unidades productivas y de los empleos de sus trabajadores.
Fracasa otra negociación salarial
Fracasó ayer un nuevo intento por fijar el nuevo salario mínimo al levantarse de la mesa de negociaciones tripartita los representantes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
Esta determinación confirma la decisión tomada el sábado anterior por empresarios y dirigentes obreros de dar por culminadas, de mutuo acuerdo, la conversaciones salariales y que sea el presidente Manuel Zelaya quien determine el nuevo salario de subsistencia para 600,000 obreros, diseminados en 10 categorías.
El director de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), Guillermo Matamoros, informó que el gobierno, a través de la Secretaría de Trabajo, los convocó para que ayer por la tarde escucharan una nueva propuesta salarial.
El ministro de la Presidencia, Enrique Flores, había expresado por la mañana que el ajuste al salario mínino que hará el gobierno será en base al costo real de la canasta básica.
“De manera momentánea se está analizando cómo impacta positivamente la baja del petróleo en el poder adquisitivo de la gente, para establecer el nuevo ingreso base de los empleados, el valor de la canasta básica es de unos 5,400 lempiras”, expresó.
Una fuente extraoficial manifestó que el presidente Zelaya propugna que sean las partes quienes negocien el alza salarial.
Matamoros indicó que el Cohep mantiene su posición de que se declare una moratoria para definir un nuevo salario mínimo, estabilizar los precios de los productos de la canasta básica de alimentos, mantener la estabilidad del lempira y proteger el empleo.