Estados Unidos
Los hispanos en Estados Unidos siguen enviando dinero a sus familias en América Latina, pero la cantidad que mandan ha bajado a causa de la crisis económica, según se desprende de un estudio divulgado este jueves.
"Más de un tercio (36%) de los adultos latinos (nacidos en Estados Unidos) afirman que mandaron dinero a alguien" en el paÃs de origen de su familia, "como lo hicieron más de la mitad (54%) de los que nacieron en el exterior", explicó el estudio del Pew Center, un instituto especializado en temas migratorios.
Esos porcentajes no difieren prácticamente del 35% y 51% respectivamente que el Pew Center registró en 2006, durante un gran estudio nacional sobre la comunidad hispana, la minorÃa más importante del paÃs.
"La probabilidad de mandar dinero el año pasado (2008) fue independiente del estatus personal de los latinos", añadió el estudio.
Sin embargo, "entre los latinos que enviaron remesas en alguna ocasión en los últimos dos años, el 68% señaló que mandaron menos dinero el año pasado comparado con el anterior".
Entre los latinos emigrantes, el 71% envió menos dinero, y entre los que tienen la nacionalidad estadounidense, el 59% también se vio obligado a enviar menos.
El estudio no citó sin embargo un promedio de cantidad de esas remesas.
El 73% de los hispanos en general citaron razones financieras para mandar menos dinero el año pasado respecto a 2006.
Como la población estadounidense en su conjunto, los hispanos también están sintiendo los efectos de la recesión.
Casi uno de cada diez propietarios (9%) se atrasó en el pago de su hipoteca, y el 3% señaló que recibió un aviso de embargo en 2008.
Más del 75% de los hispanos, y del 84% de los migrantes, aseguran que sus finanzas están en mal estado.
Pero a pesar de ello, son más optimistas: el 67% piensa que su situación personal mejorará en 2009, frente al 56% que piensa lo mismo entre la población en general.
Una mayorÃa de hispanos, finalmente, reconoce que no entiende muy bien los recientes problemas financieros del paÃs. El 76% de los encuestados piensa que la culpa la tienen los que pidieron préstamos excesivos, y un 70% culpa a los bancos e instituciones financieras.