Honduras
El bajo precio de la tonelada de fruta fresca de la palma africana ha obligado a los productores a pactar con el gobierno mecanismos para cancelar la deuda actual de 55 millones de lempiras.
Los miembros de la Federación Nacional de Palmeros de Honduras (Fenapalma) y las autoridades del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) comenzaron ayer el diálogo para establecer un sistema que les evite entrar en mora.
“Los precios de la tonelada métrica de palma comenzaron a bajar cuando ya venía la producción alta. Es precaria la situación actual porque con esos precios no se puede honrar los préstamos que tenemos con la banca privada y estatal”, señaló Eddie Cole, presidente de la Fenapalma.
La situación se torna asfixiante para unos 4,500 a 5,000 productores independientes diseminados en el litoral Atlántico.
Mario Ramón López, gerente de Banadesa, dijo que buscarán la forma de que los pagos se hagan a través de cuotas escalonadas.
“De acuerdo al valor de la fruta en el mercado nacional serían los pagos correspondientes”, dijo.
Este sector no produce suficiente palma para la exportación y actualmente los destinos son México, Guatemala y El Salvador, pero “tenemos los riesgos, porque vendemos usando como referencia los precios internacionales, que han ido a la baja”, manifestó Cole.
Costa Rica, Panamá y Colombia son otros de los países que producen de palma en la región y recientemente México está sembrado, situación que viene a poner en precario la situación de los palmeros en Honduras.