Honduras
Bertie Ahern, ex primer ministro de Irlanda, llegará a Honduras el próximo 19 de febrero, anunció este viernes el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) a través de un comunicado.
Durante su visita de tres días, Ahern se reunirá con diversos sectores del gobierno, sociedad civil y empresa privada para exponer "la exitosa experiencia irlandesa y, con ello incidir en la creación de una conciencia nacional alrededor del diálogo y la concertación social".
Según los conocidos en materia financiera, Irlanda ha experimentado una asombrosa recuperación económica en los últimos 20 años.
Atentos a esa realidad, el Cohep gestinó la visita de Ahern "luego de un análisis del contexto internacional y de las más exitosas experiencias en materia de desarrollo económico y diálogo social", dice el documento.
"Irlanda es, sin lugar a dudas, uno de los más extraordinarios ejemplos de lo que puede lograrse con diálogo y visión de largo plazo, es un ejemplo de que el progreso, el bienestar y la prosperidad son bienes accesibles para todas las naciones".
El propósito de los empresarios es el de incidir en la creación de una conciencia nacional alrededor del diálogo y la concertación social, sobre todo por la creciente conflictividad en el país, tanto en temas económicos como políticos y sociales.
En la actualidad, los empresarios hondureños mantienen una pugna con el gobierno, que aprobó en diciembre pasado un aumento del 61% al salario mínimo.
La experiencia irlandesa
La larga recesión vivida por Irlanda a inicios y mediados de los años ochenta, derivó en una aguda crisis caracterizada por el desorden de las finanzas públicas, un déficit fiscal en el orden del 13% del PIB, una deuda externa del 130%, la inflación en 20%, un comportamiento creciente del desempleo, una pobre confianza empresarial y un generalizado desencanto en grandes sectores de la población en la búsqueda de empleo.
Era un país pequeño, con una economía protegida y basada en la agricultura, con pocas ventajas debido a su ubicación geográfica, con una visión de país poco clara y, como ya se ha mencionado, una economía en situación de crisis, resume el Cohep en su comunicado.
Aunque nol hay un factor único que explique la sorprendente recuperación de ese país, muchos economistas coinciden que fueron el diálogo y la concertación social los elementos clave de un éxito construido a lo largo de los últimos 20 años.
Iniciando en el año 1988, la sociedad irlandesa suscribió y logró hacer realidad cinco grandes acuerdos nacionales: (1) Programa de Recuperación Nacional (1988-1990); (2) Programa para el Progreso Económico y Social (1991-1993); (3) Programa para la Competitividad y el Trabajo (1994-1996); (4) Pacto 2000 por la Inclusión, el Empleo y la Equidad (1997-1999) y; (5) Programa para la Prosperidad y la Equidad (1999-2002).
Estos cinco acuerdos muestran el desarrollo vivido por Irlanda en los últimos años destacándose el papel jugado por los interlocutores sociales: las Centrales Obreras, el Gobierno y la Empresa Privada.
Bajo el marco de una búsqueda común, estos actores lograron cumplir con objetivos relativos a mejorar el clima de inversión, lograr disciplina fiscal, coherencia política, abrir la participación de todos los sectores en la formulación de políticas, estabilidad para planificar, libertades económicas, aprovechar las oportunidades de la apertura internacional de mercados.
“El clima de confianza empresarial es probablemente lo que mejor indica la enorme distancia que la economía irlandesa ha recorrido en los últimos 20 años … En aquella época pocos habrían imaginado que el asunto que más preocuparía a los altos ejecutivos sería la rigidez del mercado laboral y las estrategias para incrementar el flujo de personal especializado cuando el empleo crece entre un cuatro y un cinco por ciento anual”, ha expresado John Dunne, ex director de la Confederación Irlandesa de Empresarios y Empleadores.
Pese a tratarse de un caso de extraordinaria recuperación en Europa, deben destacarse algunas particularidades que le vuelven afines a las economías de países en vías de desarrollo en América Central.
Por ejemplo, se trata de una nación pequeña en población y territorio, una economía que hasta hace una década era predominantemente agrícola (a pesar de que la agricultura solo representa el 5% del PIB hoy en día).
El PIB Irlandés hacia mediados de los ochenta era menor que el PIB de Costa Rica, pese a ello, el PIB de Irlanda para el año 2000 (25,918 USD) era ya cuatro veces mayor al de este país centroamericano.
Hoy en día, Irlanda vive nuevos retos ahora derivados de una situación de éxito. El mantenimiento de la visión desde la concertación social sigue siendo un elemento clave.
Se requiere inversión para mantener el crecimiento, es necesario reducir el costo transaccional del aparato estatal, debe reconocerse la importancia vital de la “nueva economía”, innovación tecnológica, inversión continua en educación ... Una historia de éxito que lleva naturalmente a esperar más, a juicio de los empresarios hondureños.