Honduras
Conoce usted como está segmentado el mercado de la tarjeta de crédito por rango de ingresos de sus usuarios.
Si usted lo sabe esto no le interesa, pero si quiere enterarse lea lo siguiente.
Un informe revelado por Juan Carlos Páez, gerente de Negocios de BAC-Bamer, a nivel regional en Banca de Persona, en Honduras se registran alrededor de 600,000 tarjetas.
El mercado hondureño, continuó, está compuesto por un segmento de 409,595 cuentas (68%) en manos de personas con ingresos menores a 500 dólares, o sea inferior a 10,000 lempiras mensuales.
Páez dijo que un 17% de las tarjetas, o sea 102,399, corresponden a usuarios que reportan ingresos mayores a 1,500 dólares al mes y un 15%, equivalente a 90,352 cuentas, son de personas con ingresos entre 501 y 1,500 dólares.
El ejecutivo de BAC-Bamer dice que las sociedades emisoras de tarjetas de crédito han venido experimentando un crecimiento en su membresía.
Negocio
Pese a que casi dos terceras partes de las tarjetas están en poder del segmento de menor ingreso, los cobros no cubren los costos, o sea costos operativos, costos por incobrables y costo de fondos, según el ejecutivo de BAC-Bamer.
Por ejemplo, los clientes que están en el rango salarial de 301 a 500 dólares mensuales, el costo representa el 62%, mientras los que están en la categoría de 1,001 a 1,500 dólares al mes, el costo baja a 32%.
Agrega que los costos por lempira prestado son más altos para los segmentos de menor ingreso. “La rentabilidad se origina en los segmentos de mayor ingreso y eso permite cubrir los segmentos de menor ingreso”, subraya Juan Carlos Páez.
Rechazo
Al estar la tarjeta en un segmento más amplio de la población y ser un crédito con más alto riesgo respecto a un préstamo hipotecario, los emisores han adoptado modelos de administración más sofisticados.
Según José Jorge Mondragón, director de Negocios de Citibank Honduras, los bancos han mejorado el control sobre el proceso del crédito, el que se resume en cuatro etapas -solicitud, verificación, análisis, evaluación y resolución-, permitiendo disminuir el riesgo.
En la quinta etapa, o sea la de resolución, entre el 60% y 65% de las solicitudes son rechazadas, lo que hace el proceso de aprobación intenso en recurso humano y tecnológico, encareciéndolo sustancialmente, sostiene Mondragón.
Entre los motivos de rechazos se mencionan Scoring bajo (24%), Malas referencias en buró (19%), Capacidad de pago y nivel de endeudamiento (10%), No cumple con política interna (9%), Ilocalizable (8%), Documentación incompleta (7%) Zona de alto riesgo (5%) e inestabilidad laboral (4%).
Para el ejecutivo de Citibank Honduras, la administración de riesgo se encarga de la supervisión del cumplimiento de todas las normativas y regulaciones del Banco Central, de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y de la Ley de Tarjetas de Crédito.
Los expertos coinciden que la tarjeta de crédito continuará creciendo en el mercado hondureño, ya que además de ser un medio de pago, es una puerta de acceso a otros servicios y productos.