Estados Unidos
Un aluvión de indicadores económicos demostró ayer el pésimo estado de salud de las potencias europeas, cuya recesión podría alargarse durante 2009, mientras en Estados Unidos se confiaba en la pronta aprobación del plan de reactivación por el Congreso.
Desde el jueves, una decena de países europeos confirmó un neto retroceso de su Producto Interior Bruto (PIB) en el cuarto trimestre de 2008: Alemania, España, Francia, Italia, Holanda, Portugal, Austria, Estonia...
Muestra de esta tendencia, las últimas estadísticas del conjunto de la Eurozona, publicadas ayer, revelaron una contracción del 1.5% del PIB entre octubre y diciembre de 2008, una caída histórica desde su creación.
Alemania se hundió un poco más en la recesión en el cuarto trimestre, con una caída de su PIB de 2.1% respecto al trimestre anterior, debido principalmente a una disminución de las exportaciones de la primera potencia europea.
El PIB de Italia, que entró en recesión en el tercer trimestre de 2008, se contrajo un 1.8% en el cuarto trimestre respecto al anterior, y un 0.9% de media en todo 2008, según una primera estimación publicada ayer.
Holanda “entró oficialmente en recesión” con una contracción de 0.9% de su Producto Interior Bruto (PIB) en el cuarto trimestre respecto al anterior.
Por otra parte, la inflación española alcanzó en enero su nivel más bajo desde 1969, a +0.8% con respecto a enero de 2008.
Para 2009, las previsiones en el Viejo Continente se anuncian todavía más sombrías, en particular para España, con una contracción del crecimiento del 1.6% en 2009.
Pero la situación se anuncia peor en Japón, que el lunes desvelará las cifras de su PIB en el último trimestre: los economistas pronostican una caída del 3% con respecto al tercer trimestre y del 11.6% a ritmo anual.
EE UU
En Estados Unidos, la contracción del PIB fue del 3.8% en los últimos tres meses del año, según cifras todavía provisionales, las peores desde 1982.
El fin de la crisis mundial se vislumbra lejos, pese a la perspectiva del voto final del plan de reactivación económica en Estados Unidos.
Las dos cámaras del Congreso votaron ayer favorablemente un enorme proyecto por un valor de 789,000 millones de dólares.
Más de un tercio del total está constituido de reducciones fiscales, por cerca de 286,000 millones de dólares.
El resto incluye gastos en infraestructuras, salud, ciencia y tecnología, educación y energías alternativas.
“Es lamentable que, incluso en estos tiempos tan difíciles para la economía, los parlamentarios no puedan resistir la tentación de sobrecargar este proyecto de ley de miles de millones de dólares en gastos inútiles que no harán nada por estimular la economía”, declaró el senador republicano, John McCain, ex candidato a la presidencia en la apertura.
Obama advirtió ayer a empresarios en la Casa Blanca que “este plan es una etapa crítica, pero aunque importante, es solamente el comienzo de lo que creo todos ustedes entienden que será un largo y difícil proceso de recuperación de nuestra economía”.