Honduras
Aunque los bajos precios de los derivados del petróleo no han beneficiado a los hondureños debido a las constantes alzas a las tarifas de las gasolinas, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) sí esta siendo favorecida.
Esto no solo por las rebajas en el precio del bunker, combustible utilizado para la generación de energía eléctrica en Honduras, sino por el aumento a las tarifas que ocurrió el año pasado y que está siendo oficializado actualmente, así como la caída de la demanda de consumo de energía eléctrica y las bajas en la temperatura registradas desde octubre del año pasado.
El consumo de energía máximo durante 2008 se acercó a los 1,200 megavatios, pero actualmente ha caído en un 6 por ciento, según Salomón Ordóñez, vocero de la Asociación Nacional de Generadores de Energía Térmica y gerente de Elcosa.
“Normalmente el crecimiento anual en Honduras (de la demanda de energía eléctrica) es del 6 por ciento, pero este año ha sido de cero”, explicó.
Esta combinación favorece a la ENEE porque cuando hay menos demanda se reduce el consumo de energía generado en base a combustibles y aumenta la hidroeléctrica, indicó Ordóñez, tras destacar que estos factores han permitido que las facturas con las térmicas han caído casi en un 50 por ciento, en relación al año pasado a la misma fecha.
Por parte del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) se reconoce que la estatal se ha fortalecido financieramente y que se va recuperando.
“En la medida que los precios estén disminuyendo, en esa medida también se debe trasladar el nuevo precio a los consumidores”, señaló Amílcar Bulnes, presidente del Cohep, tras destacar que aunque falta mucho por mejorar, no se pueden negar los avances que actualmente ha tenido.
Cierre de maquilas
Ordóñez califica como lamentable la caída del consumo de energía eléctrica, pues esto implica que los consumos indrustriales también registran bajas.
La caída en el consumo de energía ha sido por el cierre de maquilas y la disminución en la actividad de la construcción.
En el caso de las maquilas, esa baja en el consumo es el reflejo de los 29,000 empleos que se perdieron producto de las recesión económica mundial.
Por eso, “aunque a la ENEE esto le favorece mucho y ahorrará mucho dinero, esto está reflejando una caída en el Producto Interno Bruto (PIB) y en la producción”, señaló.
La maquila es uno de los principales generadores de divisas al país.
Esta fuente de empleo de los hondureños está en peligro.
Según estimaciones, más de 100,000 hondureños dependen directamente de la industria maquiladora y otros 50,000 de forma indirecta, sobre todo en el norte del país.
Mientras la demanda eléctrica se ha reducido en el sector de la industria, en las residencias no muestra tanta baja.
La instalación de focos ahorrativos, en las viviendas de la clase media y baja, ha tenido un impacto mínimo comparado con el verdadero impacto de la recesión.
Deuda con térmicas
La deuda que la estatal mantiene con las empresas generadoras de electricidad debe andar en unos 1,095 millones de lempiras.
Unos 500 millones de lempiras con el grupo Terra y unos 500 millones Lufussa, mientras que a Elcosa se le adeudan 95 millones.
Históricamente la deuda con las térmicas ha sido alta.
En 2007, la estatal eléctrica tenía una deuda de 3,534.5 millones de lempiras.
Solo a Lufussa se le adeudaba 1,893.7 millones de lempiras, a Enersa 925.6 millones, a Elcosa 356.5 millones, a Emce 286.4 millones y 72.3 millones a Nacaome.
Sin embargo, la deuda actual es “mucho más baja porque antes era de mil millones de lempiras cada una de las empresas”, dijo Ordóñez.
Según las investigaciones de las térmicas, “aparentemente (la ENEE) tiene la capacidad de hacer el pago”.
Por lo que los atrasos son por trámites burocráticos a lo interno del gobierno.
Pero definitivamente la empresa estatal tiene capacidad de pagar sus deudas, estima los empresarios de las térmicas.
Pérdidas
Por otra parte, están las pérdidas técnicas de la empresa que representan el 20 por ciento.
Las pérdidas técnicas y no técnicas significaron para la ENEE dejar de percibir unos 3,000 millones de lempiras el año pasado.
Al respecto Rixi Moncada, gerente de la estatal, asegura que las pérdidas se redujeron de 26% a 20% en este gobierno, lo que significa que en los ingresos por facturación se agregaron 900 millones adicionales.
Aunque el año pasado los ingresos aumentaron por las alzas a las tarifas vía ajuste por combustible que aplicó la ENEE para respetar el acuerdo “stand by” que se firmó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Empresarios a la espera de resolución
Los empresarios están a la espera de la resolución que la Corte Suprema de Justicia emitirá sobre los recursos de amparo contra el salario mínimo.
Para Amílcar Bulnes, presidente del Consejo Hondureño de la empresa Privada (Cohep), el salario mínimo no es el problema número uno de Honduras, pero las repercusiones afectan a la población por el exceso del gasto público debido a los estatutos gremiales aprobados por el gobierno.
Al punto que es urgente la revisión inmediata a la ley del salario mínimo. Sobre los despidos dijo que “esas son las realidades, la empresa que no pueda sostener a los trabajadores los tendrá que despedir”.
Uno de los campos que tienen estas personas es el mercado informal, donde no se pagan impuestos y esto afectará la recaudación de tributos.