Estados Unidos
La producción industrial bajó en enero, debido en parte a los problemas que sufre la industria automotriz, en tanto la construcción de viviendas registró una baja récord, mostrando que la situación económica en Estados Unidos empeora con cada día que pasa.
“Otro mes horrible; más dolor por delante”, pronosticó Patrick Newport, economista de la consultoría IHS Global Insight.
La Reserva Federal informó ayer que la producción en fábricas, minas y empresas de servicios públicos bajó el mes pasado un 1.8%.
Fue el tercer mes consecutivo en que la producción se redujo.
Por otra parte, el desempeño en diciembre fue inclusive más débil de lo informado inicialmente, cayendo en un 2.4%.
Otro informe del departamento de Comercio dijo que la construcción de nuevos hogares y apartamentos se derrumbó un 16.8% en enero, en relación a diciembre, para una tasa ajustada anual de 466,000 unidades, una baja en el récord.
Los constructores están reduciendo sus tareas al multiplicarse las ejecuciones hipotecarias en un mercado con exceso de oferta.
Las solicitudes para permisos de construcción, un barómetro de la actividad futura, también cayeron a un nivel récord de 521,000 unidades en enero, una baja de 4.8% en relación a diciembre.
Al acumularse los daños por el colapso de la industria de la construcción, la Casa Blanca informó el miércoles que el gobierno gastará 75,000 millones de dólares para impedir que millones de norteamericanos pierdan sus hogares.