Honduras
Una meta en contra del tiempo. La Comisión Administradora del Petróleo (CAP), estima que al final del presente año se importarán unos 3.0 millones de barriles de combustibles mediante la iniciativa de Petrocaribe.
Sin embargo, la caída internacional en el precio del petróleo reduce de manera drástica el porcentaje de financiamiento de la factura petrolera que el país importa desde Venezuela.
Honduras proyecta obtener en un plazo de dos años, un financiamiento de 250 millones de dólares.
Los embarques
La directora de la CAP, Lucy Bu, comparó que en el transcurso del presente año el país importó 800,000 barriles de combustibles, mediante el arribo a nuestras costas, de siete embarques procedentes de Venezuela.
El financiamiento obtenido ascendió a 18 millones de dólares. En cambio, durante 2008 se importó 1.5 millones barriles de carburantes y se obtuvo un financiamiento de 59 millones de dólares. Honduras adeuda a Venezuela según la CAP, 77 millones de dólares.
Petrocaribe propone una escala de financiamiento entre 5% y 50% de la factura petrolera, tomando como referencia el precio de los hidrocarburos.
Igualmente extiende el período de gracia para el financiamiento de uno a dos años y prevé una extensión del período de pago de 17 a 25 años, reduciendo el interés a 1%, si el precio del petróleo supera los 40 dólares por barril.
El pago a corto plazo de 60% de la factura se extiende de 30 a 90 días.
¿Cuántos vendrán?
La llegada de la cantidad de barcos procedentes de Venezuela dependerá de la programación de los pedidos.
“Estimamos que se puede duplicarse las importaciones registradas durante 2008 que ascendieron a 1.5 millones de barriles.
El cumplimiento de esta meta dependerá de la programación de embarques”, estimó Bu. Como miembro de Petrocaribe, Honduras también tiene la opción de recibir 20,000 barriles diarios de búnker para generación de energía térmica con el pago del 60 por ciento en 90 días y el 40 por ciento en 25 años de plazo con dos años de gracia y uno por ciento de interés interanual.
Sin embargo, el país no pudo cristalizar esta importación debido a que las cantidades requeridas y el tipo de búnker varía de acuerdo a cada una de las plantas térmicas, situadas en el país.
Al final las cantidades demandadas son poco comerciales para Petróleos de Venezuela (PDVSA), según han explicado ejecutivos de las empresas eléctricas privadas.
El próximo gobierno tendrá que definir si se renueva este convenio internacional.