Honduras
Por primera vez en 18 años que tiene de haberse instalado, el Parlamento Centroamericano ()Parlacen —formado en la actualidad por 120 diputados representantes de seis países y 42 partidos políticos— será auditado por la Consejo Fiscalizador Regional del Sistema de la Integración Centroamericana (CFR-SICA). Esto luego de que salieron a la luz constantes señalamientos de gastos excesivos en viajes y pago de viáticos, no solo para los diputados del organismo, sino también para gente allegada a ellos.
Carlos Mencos, presidente de la Contraloría de Cuentas de Guatemalteca, envió una carta al Parlacen para notificarle el inicio de la auditoría a finales de este mes, tras conocerse varios informes que reflejan que la institución gasta más de lo que se le asigna anualmente, es decir, de los $10 millones provenientes del presupuesto de los países que lo conforman.
La diligencia forma parte de todo un proceso, que comprende el análisis de la ejecución presupuestaria de cada una de las instituciones del SICA, y que serán consideradas auditorías oficiales del sistema (ver recuadro).
Entre las primeras instituciones a auditar se encuentran la secretaría general del SICA, el Parlacen y el Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP), según explicó Marta Dinora Díaz de Palomo, asesora de la presidencia de la Corte de Cuentas de la República de El Salvador y miembro de la secretaría ejecutiva del Consejo Fiscalizador Regional.
Viajes y viáticos
Un informe elaborado por Velásquez, Barrera & Asociados, una firma de contadores públicos de Guatemala, estableció que el Parlacen cerró su año fiscal 2006 con un déficit financiero de $1.6 millones.
Julio Palacios, diputado por el Estado de Panamá, estaba al frente de la asamblea centroamericana para ese período, estableciendo el estudio financiero que él tenía “cuentas pendientes que liquidar por la suma de $48,430”.
En esa ocasión, Palacios señaló que la deuda era una cantidad de dinero que le adelantaron durante su gestión “para cumplir con los compromisos que se adquirieron a escala internacional”, específicamente al estrechar lazos de amistad entre el Parlacen y el Parlamento Europeo.
Para el período 2007-2008, las cosas mejoraron; sin embargo, las observaciones de gastos excesivos en viajes de diputados y sus acompañantes, así como en pago de viáticos, fueron notorias, ya que se gastó cerca de $250,000 más de lo presupuestado.
En febrero de este año, la comisión de asuntos monetarios y financieros del Parlacen dio a conocer una resolución en la que cuestionó los gastos durante ese período, los cuales sobrepasaron el presupuesto asignado, que es de $10,250,000 al año. Empero, los parlamentarios terminaron gastando $10,467,000 a finales de año. De este monto, una gran parte se ha gastado en viajes y pago de viáticos por cada viaje que han efectuado.
Díaz de Palomo explicó que la auditoría al parlamento se iniciará a finales de este mes, y se prolongará por tres meses. En ella participaran cuatro auditores de la Contraloría de Cuentas guatemalteca, uno de la Corte de Cuentas de El Salvador y otro más representando a Honduras.
“Se comenzará con una auditoría financiera a cada una de las instituciones y en una segunda etapa se auditará la gestión”, manifestó la funcionaria.
Algunos diputados del Parlacen entrevistados aseguran que la auditoría es necesaria para transparentar las actuaciones que ellos hacen en representación de la región; sin embargo, aclararon que el presupuesto es insuficiente, ya que es el mismo desde que se fundó el organismo internacional (ver nota aparte).
En repetidas ocasiones el Parlacen ha sido cuestionado por diferentes organizaciones nacionales e internacionales debido a que su trabajo no es vinculante a las políticas de cada país.