Honduras
Una tormenta perfecta se avecina. Mientras las condiciones internacionales están alineadas para que la crisis financiera global impacte en la economía del país, las principales autoridades del gobierno concentran sus energías para impulsar una reforma constitucional incomprendida por la mayoría de la población.
El recuento de los daños previo a que Honduras sea azotada por los efectos de estos fenómenos económicos, es el despido de 100,000 trabajadores entre noviembre y febrero del presente año según el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
De manera paralela se reporta, en el transcurso del presente año, el cierre de ocho empresas maquiladoras diseminadas en la costa norte del país y la suspensión de casi 2,000 empleados que laboran en 11 maquilas.
¿Qué se nos viene?
“Existe incertidumbre. Debemos estar preparados para recibir noticias aún más negativas respecto al agravamiento de la crisis financiera internacional”, advirtió el director adjunto de la oficina regional de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), Jorge Mattar.
El funcionario respondió las consultas de EL HERALDO en un evento organizado por la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), que los canales de transmisión de la crisis financiera hacia la economía real de Honduras ya están dados y que el gobierno y la población deben estar preparados para enfrentar su impacto.
La crisis financiera provocará una caída en el ingreso de remesas que los hondureños envían desde Estados Unidos a sus familiares en el país, se generará una menor inversión extranjera directa, mermarán los flujos financieros de la banca internacional a la local y se producirá una reducción de las exportaciones hondureñas hacia Estados Unidos.
Ante esta situación, Mattar abogó para que el gobierno atienda a la población más vulnerable del país, porque la pérdida de los empleos impactará en aquellos trabajadores menos capacitados, que tienen un menor salario y por ende, los más pobres.
“Estos programas anticíclicos para enfrentar la crisis deben prever un escenario más delicado para los próximos meses y debemos prepararnos”, indicó el funcionario de la CEPAL.
Desperdicio de energías
El funcionario del gobierno Maduro, Ramón Medina Luna, manifestó que el país enfrenta dos problemas graves: la crisis financiera internacional y la inseguridad ciudadana.
“Debemos mantener un análisis respecto al impacto de la crisis que ya sentimos sus efectos y que es producto de la apertura de la economía de Honduras y de la centroamericana, porque todos estamos en la misma situación”, expresó.
Además tenemos un problema muy grave de violencia e inseguridad ciudadana en el país.
“Si los partidos políticos se dedicaran a proponer soluciones en ese sentido, sería más oportuno que dedicar los esfuerzos y la energía para abordar el tema de la cuarta urna”, indicó.
El director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Benjamín Bográn, expresó que el presidente Manuel Zelaya y sus seguidores aún no son explícitos para qué se debe instalar la cuarta urna en las elecciones generales de noviembre próximo.
Medina Luna adujo que mediante la cuarta urna de una reforma constitucional, los proponentes no han explicado cuáles son los alcances de esa reforma. “Todo este debate debe estar subordinado a otros problemas más urgentes que tenemos en el país.
El debate de la cuarta urna se puede posponer para otra oportunidad”, dijo.
Pro crisis
Sugerencias presentadas por el Cohep al gobierno sostienen que se deben proteger los empleos y promover la inversión nacional y extranjera, como acciones para garantizar un ingreso a las personas.
Según Medina Luna, el gobierno con sus acciones está generando desempleo en vez de puestos de trabajo. “En el país pareciera que fuéramos a la inversa de lo que hacen naciones como Costa Rica, en nuestro país se aplican acciones para desemplear a las personas, con excepción de las que laboran en el gobierno”, expresó.
Para Medina Luna, el efecto de la crisis internacional y el alza al salario mínimo elevará el porcentaje de desempleo abierto actual que es un 3.0 por ciento a un 10 por ciento y el subempleo superará un 30 por ciento.
El plan
Medina Luna cree que la disponibilidad de recursos financieros es importante, pero no suficiente.
“Si la demanda baja porque la gente perdió su empleo y no tiene ingreso fijo, de nada sirve que existan recursos. Tampoco existirá una demanda de crédito porque no hay producción”, lamentó.
La costa norte reporta desempleo
Los efectos. Comunidades de Choloma, Cortés y El Progreso, Yoro; así como poblaciones aledañas a la San Pedro Sula, viven los efectos negativos de la crisis financiera internacional.
“Miles de trabajadores fueron despedidos de las maquilas. Este fue el primer rubro que reflejó en el país los efectos de la crisis financiera en EE UU y debido a la caída en el consumo”, expresó.
El director de la Federación de Agroexportadores (FPX), Medardo Galindo, expresó que la caída en un 30 por ciento y más en el precio del melón cotizado en EE UU no cubre el costo del flete de esta fruta hondureña.
La mayor parte de las meloneras se encuentra en la costa sur del país, en donde laboran más de 4,000 personas en tiempo de cosecha.
La presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) Ana Cristina Mejía, expresó que estos son algunos de los efectos de la crisis financiera internacional.
Se requiere montar un observatorio, para reunir estadísticas que permitan medir la evolución de la economía y reaccionar de manera más puntual al incremento del desempleo. “Los temas políticos de una cuarta urna deberían postergarse, para atender con prioridad los efectos de la crisis internacional, por el impacto negativo que tendrá en nuestro país”, indicó.
Para la financista, este tema debe ocupar la energía del gobierno, las 24 horas del día y los siete días de la semana porque el impacto será intenso.