Reino Unido
La Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se realiza en la ciudad colombiana de Medellín, abordó de lleno el sábado la crisis económica internacional y su impacto en América Latina y el Caribe, mientras la capitalización del organismo fue puesta sobre la mesa de deliberaciones.
El estadounidense Robert Merton, premio Nobel de Economía 1997, y el profesor Paul Collier, de la universidad de Oxford, fueron los encargados de abrir el debate sobre la situación financiera internacional, con una mesa redonda sobre Políticas económicas y sociales en tiempos turbulentos.
En la mesa redonda, los especialistas fueron enfáticos en señalar que la crisis es 'grave' y que los gobiernos de la región deben asumirla así, y comenzar a poner en marcha los mecanismos adecuados para enfrentarla, algo que, al decir de algunos analistas en Medellín, "no lo están haciendo".
Entre otros temas, los panelistas advirtieron sobre los peligros de los subsidios a ciertos sectores privilegiados en detrimento de prioridades como el empleo asalariado y los servicios sociales.
Merton aseguró que "la economía se va a recuperar", pero anotó que "no hay una respuesta fácil y no pretendo que la haya", para enfrentar la crisis.
Sin embargo, advirtió que lo que hubiera podido hacer hace un mes el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para superar la crisis financiera, ya no lo logrará y aún menos en dos meses.
"El reloj político avanza rápidamente. Lo que hubiera podido hacer el presidente hace un mes, en febrero, quizá ya no lo puede hacer en este momento, y aún puede hacer menos en dos meses en la medida en que la frustración y la oposición van incrementándose. Entonces, algo tiene que hacerse rápidamente", afirmó.
En otro frente de la asamblea, la ministra de Finanzas de Ecuador, María Elsa Viteri, quien no quizo precisar si su país acompañará el pedido de capitalizar el BID, hizo un llamado al organismo multilateral para que "mire más hacia el Sur".
"Hay que mirar hacia el sur, hay que mirar más hacia las oportunidades que están siendo planteadas desde el Sur, me refiero que las posiciones del Sur siempre han sido equidad, buscar equilibrios", precisó Viteri en conferencia de prensa.
La solicitud de capitalizar el BID fue puesta sobre la mesa de debate el viernes por el presidente colombiano, Alvaro Uribe, y de inmediato generó polémica y diversas posiciones entre los 48 miembros del organismo multilateral, cuyo objetivo es la financiación de proyectos de desarrollo mediante créditos o donaciones.
"Nos corresponde pedir, desde Medellín, en esta asamblea, que se haga un gran esfuerzo por parte de la comunidad: que los europeos, que los japoneses, que Estados Unidos, que los latinoamericanos, que nuestro hermano Brasil, que México, que todos hagamos un gran esfuerzo para capitalizar el BID", dijo Uribe en una intervención pública.
De inmediato, voceros de países como Bolivia señalaron su decisión de apoyar la capitalización, aunque otros, como Ecuador, se abstuvieron de informar sobre su acuerdo o no con la propuesta.
El ministro boliviano de Planificación Noel Aguirre, dijo que su país apoya la medida, pero consideró que "no es la única fórmula".
Voceros de organizaciones no gubernamentales (ONG) que asisten a la asamblea y que aseguran representar a 42 países, se pronunciaron en contra de la capitalización del BID, señalando que más allá de ser un banco de desarrollo, es un organismo de empobrecimiento.
A la asamblea del BID concurren más de 5.000 asistentes, 3.500 de ellos extranjeros, para cuya seguridad las autoridades pusieron en marcha un operativo que incluye la presencia de más de 4.500 efectivos de la policía, el ejército y organismos de inteligencia, apoyados con helicópteros, perros entrenados para la búsqueda de explosivos y una avanzada red de comunicaciones.