Honduras
El Banco Central reveló ayer que la economía hondureña continuó contrayéndose en el primer trimestre de 2008.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), que es el indicador de corto plazo que mide el comportamiento de la producción, reflejó una contracción de 1% respecto al mismo período de 2008, cuando registró un crecimiento de 2.4%.
El BCH ha programado que el PIB para 2009 oscilará entre 2% y 3%.
El año anterior, la economía nacional creció 4%, por debajo del 4.5%-5.5% previsto en el Programa Monetario 2008-2009.
Fuertes caídas
La economía nacional reportó crecimientos arriba de 6% en el periodo 2005-2007, los que descansaron en el comportamiento observado por sectores como la construcción y financiero.
La actividad de la construcción privada medida a través del área de metros cuadrados, registrada en los permisos municipales, disminuyó 18.3% (-2.4% en 2008).
Lo anterior se explica por la caída de 22.1% en las construcciones para uso residencial, el que aporta la mayor contribución en la actividad.
Sin embargo, la construcción para uso comercial creció en 1.7%, por nuevos proyectos de hoteles y centros comerciales iniciados en San Pedro Sula y el Distrito Central. Por su parte, la construcción con destino industrial decreció 35.5%.
Por otro lado, la actividad de banca y seguros presentó un descenso de 11%, contrario al crecimiento de 18.4% registrado en 2008.
La actividad bancaria, medida a través de los flujos de préstamos nuevos (en términos reales) otorgados al sector privado, decreció 12.4%, tasa contraria al aumento de 20% observado en 2008, debido a la disminución en los préstamos otorgados al comercio, a servicios y a propiedad raíz.
La estructura del crédito otorgado muestra que el 35.6% se destinó al consumo, 21.8% al comercio, 14.5% a propiedad raíz, 12.9% a la industria, 8.7% a servicios, 6.4% a la actividad agrícola y 0.1% a otros.
La actividad de seguros, medida a través del valor agregado bruto en valores constantes, se contrajo en 1.3% (8.7% en 2008), tendencia explicada por la variación negativa de reservas técnicas en algunas aseguradoras.
La industria manufacturera decreció 2.9% contrario al crecimiento observado en enero-marzo de 2008 (0.7%).
La mayoría de las actividades reportaron caídas en sus volúmenes de producción: productos metálicos (-5.4%), sustancias y productos químicos (-8.2%), productos de papel, imprentas y editoras (-9.3%), otras industrias (-9.7%), textiles y productos de vestir (-10.8%), minerales no metálicos (-18.6%) e industria básica de metales (-45.8%).
Sin embargo, experimentaron disminución en los volúmenes de producción refrescos (-3.5%), leche pasteurizada (-9.0%) y cervezas (-12.3%).
La actividad de productos textiles y prendas de vestir disminuyó 10.8% por la caída en la producción de telas (-14.8%), debido a la contracción de la demanda externa.
En contraste, se reflejó un incremento de 11.7% en la producción de prendas de vestir para demanda interna.
La producción de minerales no metálicos registró una reducción de 18.6% (-2.0% en 2008), por la menor producción de cemento y de láminas de fibrocemento.
Preocupación
El sector privado ha dejado entrever su preocupación por la desaceleación económica. Benjamín Bográn, director ejecutivo del Cohep, sostiene que el gobierno debe aceptar que las “épocas de vacas gordas” terminaron y el crecimiento económico del país ha entrado en un proceso de paralización.
Agrega que la actividad económica local ha caído por la crisis internacional y al final eso tendrá un impacto en todos los hondureños.
El entrevistado considera que lo más preocupante es la falta de un plan para enfrentar la crisis, en donde el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional han anunciado medidas pero estas se encuentran paralizadas.
El Cohep, continuó, ha venido advirtiendo que la economía se “está desmoronando”, “no queremos ser alarmistas, no queremos ser pesimistas, pero hay realidades, hay empresas que están cerrando, hay negocios que están teniendo menos actividad económica y eso nos preocupa”.
Bográn dijo que de nada sirve que, por un lado, el gobierno ponga a disposición 10,000 millones de lempiras y, por otro lado, hay incertidumbre.
De ese dinero, constituido en fideicomiso, hasta abril se habían desembolsado 1,000 millones de lempiras.
Cepal pide a CA prepararse para una crisis prolongada
La Cepal ha recomendado a los países centroamericanos que el impacto de la crisis en las economías podría ser de tal magnitud que se requerirá una fuerte intervención de políticas públicas. Un estudio identifica los canales de transmisión de la crisis.
El más importante es el declive de la demanda externa, que se manifiesta en una fuerte desaceleración de las exportaciones.
Los otros son la disminución de las remesas, de la inversión extranjera directa y turismo, y del acceso a financiamiento.
Según la Cepal, los gobiernos enfrentan un entorno adverso para financiar mayores necesidades de recursos, como resultado del mayor gasto público y de la reducción de la transferencia neta de recursos.
Sin embargo, el efecto final de los choques externos dependerá de la puesta en marcha de políticas contracíclicas y de las medidas que las autoridades tomen para mitigar la desaceleración del crecimiento.
* La cifra: 15,036 Millones de lempiras asignó el gobierno de la República para inversión pública en el presente ejercicio fiscal.