Honduras
El día 8 de febrero, el gobierno electo de Porfirio Lobo Sosa tendrá que pagar 2,650 millones de lempiras de deuda interna a menos que logre su renegociación.
Esta situación, que es uno de los retos con los cuales se encontrará el próximo gobernante, ya está siendo evacuada por el gobierno de Roberto Micheletti.
La secretaria de Finanzas, Gabriela Núñez, fue designada para renegociar los bonos a un plazo de cuatro o cinco años, pero con tasas atractivas que puedan convencer a los tenedores. "La proyección del flujo de caja y de pago para los próximos seis meses las identificamos por el orden de 2,650 millones de lempiras, por lo cual tomamos la iniciativa de preparar un proyecto de decreto en el cual se autoriza a la Secretaría de Finanzas para renegociar con los tenedores de estos títulos y evitar que la situación de la Tesorería General de la República se vea afectada en estos primeros días", explicó la funcionaria.
Esta es una de las acciones urgentes que debe realizar el gobierno actual, ya que estos bonos fueron emitidos para financiar el presupuesto del 2006, 2007, 2008 y 2009.
"El tema de la deuda externa es el desafío a mediano plazo para enfrentar la sostenibilidad de las finanzas públicas y evitar que el gobierno absorba recursos internos de la economía que deben estar dirigidos a que el sector privado invierta en las actividades económicas", sostuvo Núñez.
Según detalló la funcionaria, lo primero que deben realizar es negociar con los tenedores, entre los cuales están los institutos públicos y sistema bancario.
Unicamente el Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema) se contabiliza en más de 1,000 millones de lempiras. Núñez agregó que "esperamos que se nos autorice hacer la negociación y fijar la deuda a más largo plazo, que puede ser de tres a cinco años. Lo que estamos haciendo es una renegociación, vamos a dar otro título con una tasa de interés más atractiva que se negocia en el momento".
La funcionaria no teme una negación de parte de los tenedores de bonos, porque considera que existe demanda del sector privado y público y que además se verán tentados con tasas de interés que van desde 6.8 y 9 por ciento.
Para el asesor económico y ex ministro de Finanzas, Arturo Alvarado, el nuevo gobierno enfrentará una situación económica muy complicada.
Por lo que ha recomendado que el primer paso sea lograr el apoyo de la comunidad internacional.
"En los primeros tres meses habrá que negociar un ‘stand by’ de un año con el FMI, para poder tener apoyo sectorial para balanza de pagos y presupuesto. Posteriormente se deberá iniciar una negociación de un acuerdo de mediano plazo".
Alvarado dijo que aunque se espera una recuperación económica para 2010, esta será lenta, por lo que no habrá una mejoría importante en los ingresos.
"El gobierno tendrá que negociar con los sectores privado y laboral un pacto fiscal, como parte del Gran Acuerdo Nacional, donde ambos sectores den su aporte para fortalecer la inversión privada, flexibilizar las reglas laborales para permitir la creación de mayor empleo y hacer más equitativa la carga fiscal", dijo Alvarado. Dentro de este marco habrá que revisar las exoneraciones y exenciones fiscales, pero no solo para los empresarios, también las de todos los sectores privilegiados como los maestros y otros que no pagan impuestos.