Honduras
La dirigencia de las tres centrales obreras del paÃs afinarán hoy de manera individual cuál será su demanda de incremento y mañana la determinarán de manera conjunta al juramentarse la Comisión tripartita que negociará el salario mÃnimo para 2010.
Esta es una nueva ronda de conversaciones en la cual los representantes del trabajo piden un incremento de 100 por ciento y más, pero los empresarios ofrecen "cero".
De manera previa el representante de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), José Luis Baquedano, indicó que la aspiración de las centrales obreras es fijar un salario mÃnimo en 8,500 lempiras.
La petición representarÃa un incremento de un 55 por ciento para los empleados que laboran en la zona urbana del paÃs y que devengan 5,500 lempiras mensuales. En cambio esta alza representa un 110 por ciento para los trabajadores en la zona rural, cuyo salario asciende a 4,055 lempiras.
Empresarios
Armando Urtecho, gerente legal y representante del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) ante la referida comisión, expresó que la propuesta de ellos apuntará a recuperar los 180,000 puestos de trabajo perdidos en el paÃs debido la crisis financiera internacional y la crisis polÃtica local.
Para el Cohep este no es el mejor momento para hablar de incrementos salariales, porque ambas crisis han debilitado las finanzas de las empresas.
Además los dueños del capital han advertido que un aumento "desproporcionado" elevarÃa la pérdida de los puestos de trabajo y el cierre de más empresas.
Para sectores de la pequeña y mediana empresa (Pyme), el impacto serÃa devastador porque en muchas de estas unidades productivas se despidió a trabajadores para cumplir con la Ley del Salario MÃnimo. Además muchas empresas han tenido problemas para cancelar el décimo tercer mes de salario.
Para el dirigente obrero José Luis Baquedano, estos son los mismos argumentos que han esgrimido los empresarios para dejar de cancelar "salarios justos a los trabajadores". En esta oportunidad, continuó, se debe incluir en el ajuste salarial a los más de 100,000 empleados de la maquila.
"Despidieron a centenares de obreros y sobrecargaron de trabajo a los que se quedaron en la maquila. Las deducciones diezman el salario de estos compañeros", indicó. Baquedano no descartó que el nuevo gobierno fije el sueldo de subsistencia para el 2010.