Honduras
Sean seis meses o seis semanas el desenlace será el mismo, si no existen cambios contundentes.
El reloj comenzó su cuenta regresiva y en menos de un año la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel) caerá en una situación de iliquidez financiera, que solo podrá evitarse con una dolorosa intervención de "cirugÃa mayor" o con una millonaria transfusión de recursos estatales.
Varios empresarios, polÃticos, sindicalistas y economistas entrevistados por EL HERALDO coinciden en que el diagnóstico es negativo, pero discrepan en el tratamiento que se debe aplicar para salvar de la quiebra a "la empresa de todos".
Al paso, el gobierno del "Cambio ya" tiene en su poder al menos cuatro escenarios que han comenzado a analizarse.
El primero de ellos es mantener a Hondutel como una operación 100% del Estado, con el desarrollo de una serie de medidas orientadas a eficientar la operación, en el marco legal vigente.
La opción número dos propugna por convertir a Hondutel en una empresa de capital mixto. Esto implica buscar un socio estratégico, quien tendrÃa un porcentaje de las acciones y el control administrativo de la empresa.
El socio estratégico capitalizarÃa a la firma, invertirÃa en proporción a su participación accionaria y entrarÃa en nuevos negocios como el de la banda ancha.
La opción número tres, permitirÃa la creación de subsidiarias o esquemas de asociación estratégica sustentadas en el marco legal existente a fin de ampliar la cobertura y la eficiencia operativa en la prestación de los servicios en la telefonÃa móvil, fija y wimax, entre otras.
La propuesta número cuatro, y quizá la menos atractiva, sugiere desincorporar a Hondutel y concentrar al Estado en su papel de regulador y subsidiario.
Mediante esta opción se "desincorpora" o se divide a la empresa actual en dos, se separan los activos en una empresa corporativa de sociedad anónima que se llamarÃa Cohondetel y se mantiene tanto el pasivo laboral como el financiero en Hondutel.
Luego se venderÃan los activos por un valor mÃnimo que cubrirÃa los pasivos de la estatal. La empresa que compra Cohondetel SA la opera de manera independiente, como una firma privada, y el Estado sale de manera total del negocio de las telecomunicaciones, deja de perder dinero y mejora la recaudación fiscal y sectorial.
El Estado, además, se mantiene como el regulador del mercado a través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y se introduce en el papel subsidiario a través de la creación del Fondo de las Telecomunicaciones y TecnologÃas de la Información.
RadiografÃa de Hondutel
Hondutel, para el caso, decreció entre 2008 y 2009 en 83,138 lÃneas fijas, en cambio los operadores de telefonÃa móvil acumularon, en este perÃodo, más de 1.8 millones de lÃneas.
Según un análisis en poder de EL HERALDO, los ingresos de la estatal disminuyeron en un 35%, al pasar en 2005 de 4,378.1 millones de lempiras a 2,982.2 en 2009. En cambio la suma de los costos y los gastos subió en este perÃodo de 1,882.7 millones de lempiras a 3,235 millones.
Las transferencias de la estatal al gobierno fueron en 2005 de 1,635 millones de lempiras y el año pasado sumaron, 644 millones. Se utilizaron, para ello, las debilitadas reservas internacionales de la empresa.
Hondutel cerró en 2009, por primera vez, sus estados financieros en rojo.
El gerente de Hondutel, Jorge Aguilar, sostiene que en el término de seis meses los estados financieros de la estatal presentarán iliquidez, o sea que no podrá ser autosuficiente para honrar sus responsabilidades.
¿Soluciones?
Un mar de ideas, dos vertientes posibles. Organizaciones representativas del sindicalismos nacional reconocen que deben efectuarse reformas, pero reiteran que Hondutel debe permanecer como una empresa 100 por ciento estatal, a la cual se le deben inyectar importantes cantidades del Presupuesto General de la República para hacerla competitiva frente al crecimiento en el mercado hondureño de Digicel, Tigo y Claro.
El mismo Sindicato de Trabajadores de las Telecomunicaciones de Honduras (Sitratelh) ha revelado que en los próximos dÃas elevarán su propuesta ante el presidente Porfirio Lobo Sosa, para recuperar a la estatal.
Las conversaciones con los trabajadores dejan entrever que será mÃnimo el sacrificio que el Sitratelh está dispuesto a efectuar en favor del bien común, en cambio, exigen una reinversión racional de las pocas utilidades que aún se reportan para la modernización de la empresa, asà como la ejecución de algunos cambios cosméticos.
La potenciales soluciones que el sector privado tiene bajo el brazo son conocidas y disgustan a los trabajadores.
Empresarios agremiados al Cohep sugieren retomar las reformas a la Ley Marco del Sector de Telecomunicaciones, empantanadas en el Congreso Nacional e invitan a debatir respecto a la posibilidad de convertir a Hondutel en una empresa de capital mixto.
Algunos sectores vinculados a las empresas privadas de telecomunicaciones creen que serÃa improductivo, a estas alturas del partido, efectuar un proceso de privatización, porque serÃa poco probable lograr que una empresa transnacional se interese en comprar a Hondutel.
Pesa, también, en contra de esta opción una poderosa oposición sindical, un creciente pasivo laboral, millonarias demandas interpuestas por los mismos trabajadores de Hondutel y por contratistas, asà como el desfasado estado de la tecnologÃa de esta telefónica.