Honduras
Cobrar impuestos en un país donde no hay cultura tributaria equivale a poner en riesgo el cargo del funcionario responsable del organismo recolector de tributos.
Ese es el caso del ministro director de la DEI, José Oswaldo Guillén, quien confesó a este rotativo que desde el pasado 23 de febrero, cuando se ordenó intervenir las aduanas y las tiendas libres, las presiones para que renuncie o lo despidan de ese cargo se han intensificado.
EL HERALDO conversó con José Oswaldo Guillén sobre el trabajo realizado en los últimos 120 días y la campaña emprendida por varios sectores de la sociedad para que deje el cargo.
¿Hacer cumplir las leyes tributarias en Honduras es fácil o es difícil?
Es fácil cuando el contribuyente es responsable con sus obligaciones y en el país hay muchas personas que cumplen en tiempo y forma con el pago de sus impuestos.
Pero hay un fuerte sector que convirtió la evasión en un próspero negocio, ganan más con dejar de pagar sus tributos que lo que perciben por un producto o por un servicio, y son los que históricamente han traficado con influencias y han querido que las personas que dirigen la DEI estén sus órdenes, y ese no es mi caso, porque fui nombrado para recaudar impuestos para que el gobierno continúe construyendo escuelas, carreteras, sistemas de agua potable, alcantarillados, comprando medicamentos y así mejorar las condiciones de vida de los más necesitados.
¿Cree usted que los evasores coludidos con otros sectores son los que promueven una campaña para desestabilizar su gestión?
No hay duda, todos los días lanzan ‘globos sondas’ a través de los medios de comunicación, me envían mensajes a mi teléfono celular, recibo mensajes a través de políticos y funcionarios, he recibido propuestas de sobornos de personas que tienen capacidad de cumplir con el pago de sus impuestos, yo no vine a la DEI a torcer la ley, mi juramento ante el presidente Lobo Sosa; el secretario de Finanzas, William Chong Wong, y el ministro de Gobernación y Justicia, áfrico Madrid, fue cumplir y hacer cumplir la ley y la Constitución de la República.
No podemos continuar con la impunidad, en Honduras hay una gran cantidad de empresarios que siempre buscan artificios legales y contables para pagar menos o no pagar nada, y es hacia estos contribuyentes que la DEI está dirigiendo los operativos de fiscalización porque sus declaraciones no coinciden con el nivel de vida que llevan.
Hay otros sectores como los diputados del Partido Nacional y funcionarios del Poder Ejecutivo que también critican su desempeño.
Con ellos tengo una buena relación y comunicación, los diputados de mi partido -Nacional- me han entregado una serie de propuestas para que sus recomendados pueden conseguir una oportunidad laboral en la DEI, les he explicado la situación de la institución y en la medida de las posibilidades y cumpliendo con los procedimientos legales se les contratará.
¿Continúa firme en su lucha de reducir la defraudación y la subvaluación?
Esa es la misión que tengo al frente de la DEI, esas campañas de desinformación no van detener el esfuerzo y el trabajo que estamos realizando para que al cierre de 2010 la recaudación de impuestos puede oscilar entre 42,500 y 44,000 millones de lempiras, y en ese sentido les digo a todos los contribuyentes que las puertas de la DEI están abiertas para que todos cumplan sus obligaciones tributarias.
Muchos funcionarios, entre ellos el presidente de la República, y organismos internacionales han expresado su respaldo a su labor para combatir la evasión.
Así es, el presidente Lobo Sosa, la ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén de Bográn; el secretario de Finanzas y todo el Gabinete de Gobierno han recibido los informes de nuestra labor al frente de esa institución.
También agradecemos el apoyo de organismos como el Departamento del Tesoro de EE UU, del Banco Mundial, del BID, del Fondo Monetario y de muchos otros, quienes nos brindan asistencia técnica y financiera para mejorar la recaudación y ampliar la base de contribuyentes con herramientas.
Reducir la evasión en Honduras no sería posible sin el respaldo del Poder Ejecutivo, del Congreso Nacional y de la Corte Suprema de Justicia, así como de la comunidad internacional, la lucha no es fácil pero con el apoyo de estos sectores, de los medios de comunicación y de la ciudadanía en general creemos que podemos lograrlo.