Honduras
El Bono 10,000 fue una promesa de campaña del nacionalista Porfirio Lobo Sosa que le ayudó a ganar las elecciones generales del 29 de noviembre de 2009 y, por ende, la presidencia de la República.
Sin embargo, cumplirla le significará a los contribuyentes hondureños pagar un deuda con acreedores financieros internacionales por la suma de 440 millones de dólares, los que se contratarán para financiar ese programa durante la administración Lobo Sosa.
Ese apoyo o subsidio del presente gobierno se conoce como "Programa presidencial de salud, educación y nutrición", con el propósito de contribuir con romper el ciclo intergeneracional de la transmisión de la pobreza a través de la creación de oportunidades y desarrollo de capacidades y competencias en educación, salud y nutrición para las familias en extrema pobreza.
Al finalizar los cuatro años del presente gobierno se espera reducir la pobreza extrema de 43% a 37% y el coeficiente de desigualdad (Gini) de 0.54 al 0.51.
La Secretaría de la Presidencia (SP) será la encargada de la coordinación técnica del Bono 10,000 y el Programa de Asignación Familiar (PRAF) es la entidad coejecutora. Asimismo, tienen una fuerte participación las secretarías de Educación y Salud.
Financiamiento
De los 440 millones de dólares programados para la gestión de Porfirio Lobo Sosa, para este año se espera que los desembolsos alcancen 120 millones de dólares.
Los recursos procederán del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que aportará 80 millones de dólares, y el Banco Mundial (BM) aportará 40 millones de dólares.
Los fondos son gestionados bajo la modalidad de "apoyo presupuestario", ya que la administración central atraviesa una profunda crisis financiera. El Bono 10,000 se supone estará destinado a ayudar a las mujeres jefe de hogar que están bajo la línea de la pobreza.
El Banco Interamericano de Desarrollo identifica esta subvención como "Programa de apoyo a la articulación de políticas sociales" y los recursos procederán del Fondo de Operaciones Especiales (FOE).
Por su parte, el Banco Mundial denomina esa línea de financiamiento como Programa Bono 10,000, con un monto de 40 millones de dólares, y tiene por objetivo fortalecer el sistema de protección social a través de un "Programa de transferencias condicionadas y el fortalecimiento institucional", cuya meta es beneficiar a 600,000 familias ubicadas en 1,047 aldeas en extrema pobreza del país.
El Bono 10,000 ha sido ejecutado en varios países latinoamericanos como Perú.
En Honduras se lanzó el 21 de marzo en Camasca, Intibucá, y la cantidad de 10,000 lempiras se entregará a lo largo de 12 meses, con un apoyo de 833 lempiras por mes.
Varios sectores de la sociedad hondureña han cuestionado la efectividad de este programa por suponer que no tendrá el efecto deseado en la reducción de la pobreza.
Nueva polémica
La puesta en marcha del Bono 10,000 ha generado una fuerte discusión entre varios sectores de la sociedad hondureña. Para conocer la opinión de los sectores académico, empresarial, financiero y la sociedad civil, el Banco Central de Honduras realizó una encuesta con varias preguntas y una de ellas fue la siguiente: ¿Considera que políticas como la entrega del Bono 10,000, que está otorgando el gobierno a las familias de escasos recursos, ayudarán a mejorar las condiciones de vida de estas familias?
Los resultados fueron los siguientes: 55.3% consideran que sí ayudará a mejorar las condiciones de vida de las familias favorecidas, 42.6% considera que no y 2.1% no está seguro.
El 84.6% del sector académico considera que dicha política sí ayudará a mejorar las condiciones de vida y el 66.7% del sector de la sociedad civil dice que no ayudará.