Estados Unidos
El número de nuevos desempleados aumentó en Estados Unidos contra todos los pronósticos, y alcanzó su nivel más alto desde abril, con la presentación de 479,000 nuevas solicitudes de subsidios en una semana, señal de que la contratación de trabajadores sigue siendo débil y algunas compañÃas continúan con los despidos.
El Departamento de Trabajo informó que los nuevos pedidos de seguros al paro aumentaron en 19,000 a 479,000, cifra ajustada por estacionalidad. Los analistas habÃan pronosticado una leve caÃda.
El aumento de los reclamos se debió en parte a los problemas que tuvo el gobierno para ajustar las estadÃsticas a factores de estacionalidad.
Con todo, el aumento de los reclamos es un aviso de que mayores ganancias empresariales y la lentitud del repunte económico no han animado a las empresas a aumentar de forma notable sus plantillas.
"El incesante flujo de despidos es una muestra evidente que disipa cualquier creencia de que las empresas se sientan más cómodas con el tamaño de sus plantillas laborales", comentó el economista Pierre Ellis, de la firma Decision Economics, en una nota dirigida a sus clientes.
Por otra parte, los grandes descuentos en saldos del verano y el calor impulsaron a los compradores a acudir a los centros comerciales en julio, pero las ganancias de los minoristas fueron modestas ante la renuencia de los consumidores a gastar su dinero.
El bajo gasto genera temores ante la inminencia de la temporada de regreso a la escuela, ya que los estadounidenses prefieren ahorrar en medio de una recuperación económica estancada.
"La gente sale, pero los minoristas han tenido que ofrecer muchos más incentivos", comentó Ken Perkins, presidente de la firma investigadora RetailMetrics. "Esto no es un buen augurio para las ventas de regreso a la escuela. Será tarde y los comercios van a tener que recurrir extensamente a las promociones en todos los niveles".
Agregó que los consumidores, especialmente de modesto y mediano poder adquisitivo, tienen la actitud de "comprar ahora y usar ahora" porque no tienen mucho dinero para gastos no esenciales.
Julio fue el cuarto mes consecutivo de débil gasto consumidor tras beneficiarse los comercios detallistas de un imprevisto repunte a principios de año debido al repunte de la bolsa de valores y los incentivos gubernamentales. Espero, esa confianza está desapareciendo y aumentan los temores de que se ha estancado la recuperación económica. El Ãndice del desempleo continúa casi en el 10% y las restricciones del crédito han hecho que los consumidores se centren más en ahorrar que en gastar.
Las recientes estadÃsticas económicas han aumentado los temores de que el incipiente repunte económico a comenzado a perder fuerza. Los estadounidenses gastan ahora con mucha cautela, ahorran más y han achicado sus deudas. Las ventas de casas y el sector de la construcción se han contraÃdo al expirar los incentivos fiscales para los compradores de su primera vivienda el 30 de abril y el impacto de los gastos federales extraordinarios se está disipando.