Honduras
Usted de manera individual o su núcleo familiar deben poseer un ingreso mensual equivalente a cuatro salarios mínimos, o sea unos 22,000 lempiras, para aspirar a ser propietario de una vivienda popular.
Las unidades habitacionales de este rubro por lo general disponen de un dormitorio, un baño y de una habitación más amplia en donde estará la sala, comedor y la cocina. Las paredes son edificadas de bloque y el piso puede ser encementado o construido con un ladrillo de menor precio denominado "petatillo".
El monto de la vivienda se cotiza entre los 400,000 lempiras. El régimen de Aportación Privada de Pensiones (RAP) y el Banco Hondureño para la Producción y Vivienda (Banhprovi) disponen de recursos financieros que pueden ser gestionados a través de la banca privada.
El plazo para contratar el crédito puede ser hasta por 20 años, la tasa de interés puede oscilar entre un 9 y un 11.5 por ciento. En algunos casos se puede calificar a un subsidio de hasta 40,000 lempiras.
El mercado
El presidente de la Cámara Hondureña de la Construcción (Chico), Alejandro Álvarez, manifestó que la tendencia de compra de casas nuevas se concentra en las valoradas en 700,000 lempiras, gracias a las tasas de interés preferenciales que brinda el RAP y Banprovi.
Sin embargo, el problema principal es encontrar proyectos habitacionales en la capital, que coticen las casas en unos 450,000 lempiras y posean un suministro regular de agua potable.
"Sabemos que el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), ya no brinda permisos de interconección a su red de Tegucigalpa", indicó.
Según Álvarez, el precio de las viviendas se encarece aún más en la capital y sus alrededores porque las constructoras tienen que perforar un pozo, edificar una planta de tratamiento e instalar una tanque para almacenar el agua potable.
"Estas compañías obtienen una mínima rentabilidad cuando efectúan esas obras", indicó el presidente de la Chico.