Honduras
La crítica situación financiera que atraviesan el Inprema y el Seguro Social fue advertida por el Fondo Monetario Internacional desde el año pasado, pero ni el Poder Ejecutivo ni el Congreso Nacional hicieron nada para evitar esa situación.
El 3 de diciembre de 2010, la misión del FMI que evaluó las perspectivas de la economía hondureña, del 29 de noviembre al 4 de diciembre, concluyó que era impostergable reformar los fondos públicos de previsión.
Sin embargo, la recomendación no era nueva, ya que el 28 de mayo del año pasado se recomendó elaborar una política integral que conduzca a la viabilidad financiera de los fondos de pensiones.
El compromiso
Las advertencias fueron tomadas en consideración por el gobierno, pero se quedaron en "papel mojado", como se dice popularmente en Honduras.
Para fortalecer la situación financiera de esas instituciones, la administración de Porfirio Lobo Sosa planteó al directorio del Fondo Monetario, en la Carta de Intenciones vigente desde el 1 de octubre de 2010, que "los institutos de previsión y la Comisión Nacional de Bancos y Seguros han elaborado un plan de acción para desarrollar una propuesta de reforma de ley que permita lograr la modificación a las bases de los beneficios definidosm a fin de reducir el déficit actuarial del sistema de pensiones (Inprema, Injupemp e Inpreunah)".
Agrega que "remitiremos los anteproyectos de ley al Congreso Nacional en diciembre de 2010.
Asimismo, estamos revisando y reformando el reglamento de inversiones a fin de diversificar los instrumentos financieros de inversión a límites adecuados que garanticen la liquidez, rentabilidad y seguridad de los mismos (diciembre 2010)".
Sin embargo, el Poder Ejecutivo no le cumplió al Fondo Monetario Internacional ninguno de los compromisos, razón por la cual la misión técnica del FMI que se encuentra en el país ha manifestado que el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) va rumbo al colapso financiero de no tomarse las medidas correctas.
El director del Seguro Social, Mario Zelaya, ha manifestado que una de las opciones para sacar de la crisis financiera a esa institución es el aumento de las cotizaciones, lo que muchos sectores han cuestionado porque esa acción apenas sería un paliativo para cubrir la situación de insolvencia.
Igual situación ocurre en el Inprema, donde el déficit actuarial suma 72,000 millones de lempiras, lo que significa que miles de maestros no tienen asegurada su jubilación al momento de retirarse de la docencia.