Honduras
“Los incendios consumen en el mediano y largo plazo el futuro forestal productivo y económico de Honduras”, lamenta el rector de la Escuela Agrícola Zamorano, Roberto Cuevas.
EL HERALDO conversó con Cuevas respecto al deterioro ecológico del bosque hondureño generado por los incendios y sus posibles soluciones. Las respuestas del académico se presentan a continuación:
¿Cuál es su opinión respecto a los constantes incendios forestales que afectan el país?
Más que considerar que es una problemática socioambiental, debe ponderarse como un crimen en contra los recursos naturales de Honduras, que provocan daños a corto, mediano y largo plazo. A la fecha se han reportado alrededor de 20,029.68 hectáreas de bosques afectadas, lo que significa una pérdida de más de 15.5 millones de dólares, sin tomar en cuenta que causan la degradación de las microcuencas y su capacidad de brindar agua para consumo.
En el mediano y largo plazo se quema el futuro forestal productivo, por la pérdida de arboles jóvenes. Por esta razón, Zamorano se ha enfocado a proteger las tierras productoras de agua, trabajando 24 horas, los 7 días de la semana para prevenir y controlar los incendios. La respuesta en realidad es sencilla: si no se preservan los bosques no hay sostenibilidad ambiental ni desarrollo en el país.
¿Existen opciones para revertir estos daños?
La nueva ley forestal es una muestra de esta intención y será suficiente si es debidamente respetada y aplicada. Según sus artículos 71 y 144 “Los propietarios de tierras de vocación forestal tendrán las obligaciones de preparar y ejecutar un plan de protección contra incendios” y “Las autoridades municipales y los propietarios de terrenos forestales deberán efectuar en forma obligatoria los trabajos de prevención y control de incendios y plagas forestales”.
Hay buenas intenciones y plausibles esfuerzos por parte de bomberos, ejército, ICF y autoridades locales, pero no hay suficiente comunicación, coordinación y control. Esencialmente se necesita reforzar las actividades planificadas anualmente para la prevención de incendios en todo el país.
A nivel nacional e internacional existen las políticas adecuadas y bien elaboradas, Honduras cuenta con una de las mejores, lo que se deberá lograr es hacerlas cumplir. No se puede esperar que las instituciones del Estado responsables del tema logren los objetivos de reducir los impactos de los incendios forestales por sí solas.
Se necesita una implementación integral de la ley, una estrategia que despierte a la población y genere la conciencia proteccionista que se necesita. Lo que realmente se debe esperar como logro es una sociedad ambientalmente comprometida que trabaje unida para la protección de los bosques.
¿Cuáles son sus principales planes de trabajo, luego de asumir los destinos de Zamorano?
En el 2011 culminaremos la preparación del Plan Estratégico 2012-2016, que nos permitirá trabajar para conseguir la nueva visión de Zamorano con objetivos bien definidos y ambiciosos, pero realistas, medibles y respaldados por planes anuales adecuados y por los recursos necesarios.
Este plan nos permitirá continuar con un cumplimiento efectivo de nuestra misión. Como nuevo rector del Zamorano trabajaré para garantizar que los elementos esenciales formen parte fundamental de este esfuerzo estratégico y operacional, para que Zamorano siga siendo una universidad líder y competitiva basada en la excelencia académica y el trabajo práctico a través del aprender haciendo; que sea una universidad dedicada a la formación de los líderes del mañana con base en los valores; que sea respetada como una organización moderna y bien gestionada, disciplinada y efectiva, que contribuye a la solución de los problemas sociales.