México
La candidatura de Agustín Carstens para dirigir al FMI frente a la francesa Christine Lagarde no logró seducir a las potencias emergentes porque, según especialistas, carece de peso político para lograr un cambio dentro del Fondo que refleje la nueva configuración de la economía mundial.
Egresado de la universidad de Chicago, Carstens es "percibido como un monetarista ortodoxo y estamos en una crisis que ha demostrado que el monetarismo ortodoxo no funciona", dijo a la AFP Óscar Ugarteche, economista e investigador principal de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El candidato mexicano, quien ocupó el tercer cargo más importante dentro del FMI, tiene "como credencial una caída del PIB mexicano de 6.5% en 2009. Eso es muy mal visto por el resto del mundo porque no hizo nada para prevenir la crisis", indicó Ugarteche.
El especialista cree que esa es una señal de la falta de independencia de Carstens respecto al departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Actualmente hay un cambio general en la estructura de la economía mundial que el organismo tendría que estar reflejando.
Las economías líderes muestran un lento crecimiento, mala perspectiva de futuro y sus monedas se deprecian, mientras las del resto del mundo ganan valor, consideró.
El consejo de administración del FMI decidirá antes de 30 de junio quién sustituirá a Dominique Strauss Kahn como director del organismo.