Estados Unidos
El Senado estadounidense aprobó anoche la versión revisada del plan de rescate financiero de 700,000 millones de dólares elaborado por el presidente George W. Bush para paliar la crisis mundial desatada por el colapso del mercado inmobiliario en Estados Unidos.
Por 74 votos contra 25, el Senado aprobó el texto que pasará el viernes a la Cámara de Representantes, donde su destino no es claro, dado que el lunes una versión anterior fue rechazada allí, disparando una caída histórica de las bolsas en el mundo.
La aprobación del Senado alimenta la esperanza de que el plan pueda llegar al escritorio de Bush para su promulgación el fin de semana y alivió el pánico desatado por el voto en contra de la Cámara de Representantes el lunes.
“Este plan es diferente, ha sido mejorado, y tengo confianza en que será aprobado”, destacó el presidente George Bush.
“Es muy importante para nosotros que se apruebe este proyecto para estabilizar la situación, para que no empeore y nuestros conciudadanos pierdan dinero y trabajo”, indicó el mandatario.
Cámara
Por su parte, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que la versión revisada del plan tiene posibilidades de ser aprobada en la Cámara de Representantes, y advirtió que no hay otra alternativa más que aprobarlo rápidamente.
“No apoyaría esto (el plan) si no pensara que tiene una oportunidad en la Cámara”, dijo Reid.
Autoridades estadounidenses dicen que el plan de rescate debe ser aprobado rápidamente para restaurar la confianza en el sistema financiero y derretir los congelados mercados de crédito que ya están dañando el funcionamiento cotidiano de la economía.
El plan de rescate fue revisado luego de que los representantes rechazaran el lunes el proyecto, lo que desató temores de que la economía estadounidense caiga en una recesión severa.
Los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain viajaron a Washington y participaron en la crucial votación en el Senado.
El voto de ayer fue convocado luego de que negociadores demócratas y republicanos acordaran los nuevos términos del rescate, que incluye una extensión de recortes impositivos expirados a las empresas, lo cual fue diseñado para atraer a los republicanos de la Cámara de Representantes.
En otro cambio, la medida eleva el techo del seguro federal para depósitos bancarios de 100,000 a 250,000 dólares.
El proyecto retiene muchos aspectos del plan original, que le da al secretario del Tesoro, Henry Paulson, la autoridad de adquirir bienes hipotecarios dudosos de bancos en problemas e incluye restricciones a las compensaciones a los gerentes.
Quienes se oponen al proyecto resienten la concesión de tanto poder a un solo hombre, y rechazan la noción de utilizar el dinero de los contribuyentes para rescatar a firmas de Wall Street en desgracia.