Honduras
Honduras figura en la lista de 12 naciones latinoamericanas que experimentaron una reducción del índice de la pobreza, según un informe denominado Panorama social de América Latina 2008, presentado hoy por la Comisión Económica para América Latina (Cepal).
Según el documento, durante la presente década la mayoría de países de la región ha experimentado una reducción de sus niveles de pobreza e indigencia. Si se analiza lo sucedido entre los años 2002 y 2006 (aproximadamente, según la disponibilidad de datos en cada país), se encuentran disminuciones ostensibles de la pobreza, de por lo menos 1.5 puntos porcentuales por año en Honduras, Argentina, Colombia, Ecuador (área urbana), México, Nicaragua, Panamá, Perú y la República Bolivariana de Venezuela.
También Brasil, Chile y Guatemala tuvieron caídas importantes de sus índices, en torno a un punto porcentual por año. En este período, solo Bolivia, República Dominicana y Uruguay mostraron un aumento de la incidencia de la pobreza.
Respecto a la incidencia de la pobreza, el candidato presidencial por el Partido Nacional, Porfirio Lobo, y en el marco de un evento efectuado en Tegucigalpa, lamentó que en los últimos 10 años el 30 por ciento de los ingresos del país se han concentrado en una quinta parte de la población. El político llamó a todos los sectores a contribuir con el diseño de un Plan de nación en donde converja el criterio de todos los sectores para reducir la pobreza y la pobreza extrema.
Según Cepal, en Honduras un 63.1 por ciento de los hogares se mantienen en la pobreza y un 45.6 por ciento de estos en la indigencia, basada en datos de 2007.
¿Cuántos pobres hay?
Según el documento en 2008, se estima que en América Latina y el Caribe el 33.2% de la población (182 millones de personas) vive en la pobreza, casi un punto porcentual por debajo de la tasa anotada en 2007 (34,1%, 184 millones de personas).
La pobreza extrema o indigencia habría aumentado levemente, al pasar de un 12,6% en 2007 (68 millones de personas) a un proyectado 12,9% el presente año (71 millones).
Así lo señala el informe anual de la Cepal: "Panorama social de América Latina 2008", presentado por su Secretaria Ejecutiva, Alicia Bárcena.
Según el documento, los avances contra la pobreza y la indigencia habrían tenido en 2008 un comportamiento menos favorable que en el quinquenio 2002-2007, cuando disminuyó el número de personas que viven en la pobreza o la indigencia en 9,9% (37 millones menos) y 6,8% (29 millones menos), respectivamente.
Las cifras proyectadas de pobreza e indigencia reflejan el impacto del aumento de la inflación ocurrido desde principios de 2007 y, en especial, el alza en los precios de los alimentos, aunque en los últimos meses los precios de los alimentos y combustibles han dejado de subir en la región.
La CEPAL prevé que la desaceleración económica mundial se reflejará en la región en una menor demanda de los bienes de exportación y una menor inversión en el sector productivo, junto con una disminución de las remesas de los emigrantes y limitaciones que sufrirán los países emergentes en los mercados financieros internacionales.
Se espera que el empleo se estanque durante 2009 y que las remuneraciones reales se mantengan, en promedio, sin variaciones, o disminuyan levemente.
Las previsiones indican un deterioro del ingreso de los hogares, que se concentraría en los trabajadores por cuenta propia y los asalariados informales, cuyos empleos son más sensibles al ciclo económico. En este contexto, es probable que la pobreza y la indigencia crezcan levemente, extendiendo el comportamiento negativo ya iniciado en 2008.
El informe de la CEPAL recalca que habrá diferencias entre los países. Los más afectados por la disminución de las remesas, o por su conexión más directa con el mercado de Estados Unidos, se verán más complicados.
También aquellos con estructuras de exportaciones menos diversificadas y concentradas en bienes cuyos mercados fueron los más sensibles a la crisis, o que tienen sistemas financieros más débiles.
En relación a los factores que inciden en la reducción de la pobreza, persiste una importante disparidad distributiva en la región, donde el ingreso medio por persona de los hogares ubicados en el décimo decil supera en alrededor de 17 veces al del 40% de hogares más pobres.
La mayor parte de los avances en el período 2002-2007 ha provenido de un incremento en los ingresos medios de los hogares más pobres, principalmente los ingresos del trabajo.
En relación al desempleo, el Panorama social revela que éste sigue siendo elevado y, hacia 2006, superaba en 2,4 puntos porcentuales el nivel de 1990. Sin embargo, desde 2002 las tasas de desocupación bajaron en la gran mayoría de las áreas urbanas.
No obstante, persisten fuertes inequidades, expresadas en tasas de desempleo más altas entre los pobres, mujeres y jóvenes. En este sentido, el informe realiza un examen de la nueva meta del Milenio, que plantea “lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, en particular para las mujeres y los jóvenes”.