Honduras
Los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las América (Alba) tienen una particularidad: registran el costo de vida más alto en Latinoamérica.
Así lo revelan los resultados correspondientes a la inflación de 2008, donde Venezuela lidera la lista con una tasa de 30.9%.
Nicaragua cerró con 15%, Bolivia con 11.8% y Honduras con 11.4%. Venezuela alcanza por tercer año consecutivo la tasa más alta de la región.
El país latinoamericano con la inflación más baja fue Brasil, con 5.9%. En Centroamérica, El Salvador ocupa la primera posición con 6%.
El cálculo de la inflación en los países de la región es manejado por los bancos centrales o por organismos especializados.
Países de la Alba
Analistas y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevén que la economía venezolana crecerá este año entre 1% y 3% del producto interno bruto (PIB).
El enfriamiento del aparato productivo venezolano vendrá acompañado de un aumento de precios, que según los analistas podría llevar la inflación a un rango entre 28% y 35%, muy por encima de la meta de 15% establecida por el Ministerio de Economía y Finanzas para 2009.
En Nicaragua, la inflación entre diciembre y diciembre se ubicó en torno al 15% (16.9% en 2007).
En agosto, la inflación interanual alcanzó un nivel máximo del 23.9%, pero se desaceleró en los últimos meses del año por la reducción de los precios internacionales mencionados.
Los sectores que registraron el mayor incremento de precios en 2008 fueron alimentos y bebidas y transporte.
La desaceleración de la inflación en Bolivia tuvo lugar desde julio anterior, lo que responde a la disminución del precio de los alimentos en los mercados internacionales y a un doble efecto cambiario relacionado con la apreciación del boliviano con respecto al dólar estadounidense y la apreciación de este último en los mercados internacionales, lo que se ha traducido en la reducción del precio en el mercado interno de los productos importados.
En cuanto a Honduras, la meta de inflación para 2008, estimada entre 8% y 10% en el acuerdo “stand by” negociado con el FMI, fue superada al cerrar en 11.4%.
Edwin Araque, presidente del BCH, dijo que ese resultado fue impulsado por los altos precios de los alimentos y los carburantes.