Honduras
El gobierno de Honduras ha aprobado una serie de medidas de política monetaria y crediticia para abaratar el costo del dinero y movilizar el circulante intermediado por el sistema bancario local.
Entre las acciones se mencionan la reducción de la Tasa de Política Monetaria (TPM), la suspensión temporal de las operaciones de liquidez, entre otras.
Diversos sectores productivos han venido demandando bajar los intereses sobre préstamos, así como aumentar la liquidez para cubrir las necesidades crediticias.
El Banco Central de Honduras aprobó en el tercer trimestre de 2008, una serie de medidas para restringir el crédito a los sectores de consumo y comercio, y reorientar los fondos hacia los sectores productivos.
Sin embargo, en los últimos meses de 2008, aprobó un paquete de medidas monetarias -reducción y eliminación del encaje- para liberar recursos a la banca, lo que aumentó la disponibilidad de 7,000 a 16,000 millones de lempiras.
Pese al exceso de liquidez, la banca comercial ha aumentado la tasa de interés pasiva, la que ha sido calificada por las autoridades monetarias como una acción especulativa, ya que esa no responde a las condiciones de mercado.
“Si hay exceso de dinero, si la oferta supera la demanda, la tasa de interés debe bajar”, subrayó el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Edwin Araque.
“La tasa de interés promedio debe oscilar entre 14% y 15%, que era la que prevalecía hace unos dos años”, dijo el funcionario, después de enumerar que varios sectores productivos pueden acceder a préstamos a 10%.
Las medidas
Ante el encarecimiento del crédito en el sistema bancario nacional, el gobierno ha anunciado una serie de medidas.
El presidente del Banco Central informó ayer que una de las medidas vigentes desde el pasado 12 de enero es la reducción de la Tasa de Política Monetaria de 9% a 6.75%.
Agregó que esa medida impactará en la tasa pasiva -préstamos-, la que se espera se reduzca unos tres puntos, en promedio, lo que permitirá bajar los intereses de 18% a 15%.
El Banco Central fijó en 9% la TPM a partir de 1 de julio de 2008, lo que obligó a la banca comercial elevar los intereses sobre préstamos personales e hipotecarios.
La TPM es la tasa líder de referencia del sistema financiero.
La reducción de la Tasa de Política Monetaria es para que los bancos sigan esa tendencia, dijo Araque, y si los intereses suben es una práctica especulativa, por la que los afectados pueden acudir a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), para corregir esas distorsiones de mercado.
Otra de las acciones acordadas fue la suspensión temporal de operaciones de liquidez del sistema bancario en el Banco Central, o sea la subasta de bonos gubernamentales para controlar la disponibilidad de recursos.
En adición solo le están generando ganancias al sistema bancario de 3.78 puntos en títulos valores.
Todas esas medidas serán parte de una resolución que el BCH emitirá en los próximos días.
Para Araque, las medidas aprobadas garantizan que los bancos inviertan sus recursos en el país y no que los saquen al exterior, ya que la política monetaria está orientada a elevar la disponibilidad de recursos para atender la demanda de los sectores productivos en momentos en que la economía pasa una crisis mundial.
Más microcréditos
Financiamiento. Uno de los sectores más golpeados por la crisis financiera mundial y por el ajuste al salario mínimo es el de la microempresas.
Ante ese panorama, el gobierno ha prometido 1,000 millones de lempiras para atender a ese sector productivo del país.
Del paquete financiero de emergencia, unos 2,000 millones de lempiras serán para atender la micro y pequeña empresa, dijo Julio Quintanilla, presidente de Banhprovi.
Agregó que el año anterior se otorgaron 754 millones de lempiras en concepto de microcrédito a través de la institución financiera que él dirige.
Los recursos beneficiaron a 38,000 microempresarios, con financiamiento para capital de trabajo e inversión fija.
Las Mypimes se han quejado de las escasez de recursos en el sistema financiero formal, por lo que Banhprovi las atiende a través de intermediarias financieras conocidas como organizaciones privadas de desarrollo.