Brasil
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que su gobierno pretende fortalecer el mercado interno para eludir el impacto de la crisis financiera internacional, que provocó bajas en las exportaciones a los países industrializados.
“En Brasil estamos actuando para que la fuerza de nuestro mercado interno pueda suplir las deficiencias del mercado externo. Lo que queremos es fortalecer nuestro mercado interno”, dijo Lula en su programa radial semanal Café con el Presidente.
Explicó que una buena parte de la población brasileña no tiene vehículo, por lo que el gobierno quiere dar facilidades para estimular la venta de autos y potenciar la industria automotriz, que da cuenta de alrededor de 25% del producto interno bruto (PIB).
Infraestructura
“Todavía necesitamos de mucha inversión en infraestructura porque aún no tenemos los ferrocarriles que necesitamos, los puertos, aeropuertos y carreteras que necesitamos”, agregó el mandatario, al recordar que las obras permitirán generar empleo.
El gobierno eliminó en enero el impuesto sobre la producción industrial para los vehículos populares, lo que propició un repunte en la venta de vehículos.
No obstante, analistas de mercado, consultados por el Banco Central, vaticinaron una contracción de 0.3% del PIB este año, pese a que agencias gubernamentales esperan un crecimiento de 2%.
La economía brasileña cerró 2008 con una expansión de 5.1%, aunque en el último trimestre del año tuvo una contracción de 3.6%.
Por su parte, el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, dijo en una entrevista que las medidas tomadas por el gobierno permitirán una recuperación económica a partir del segundo semestre del año.
* Reproches: Los analistas y empresarios critican al gobierno y al banco central de mantener altas las tasas de interés en el 2008, lo que a su juicio agravó la crisis económica.