Honduras
A 24 horas de restablecerse el libre comercio de agroproductos entre Honduras y El Salvador, se reportan pérdidas en el sector lácteo del país por 27 millones de lempiras.
El diálogo efectuado el martes de la presente semana entre autoridades sanitarias y comerciales de ambas naciones fructificó en la reapertura de las aduanas El Amatillo, de El Poy y La Concordia, al libre comercio de productos agrícolas de ambas naciones.
El presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), Santiago Ruiz, calculó pérdidas económicas por unos 27 millones de lempiras, solo en el sector lácteo. Los ganaderos dejaron de vender su leche a las plantas artesanales y los procesadores de lácteos estuvieron obligados a comercializar el quesillo a siete lempiras la libra, cuando se cotiza a 24 en los mercados locales.
Una porción de este producto podría procesarse, pero la mayoría del quesillo, queso y mantequilla se echó a perder debido a los 12 días que estuvo cerrada la frontera con El Salvador. La Fenagh está en proceso de recabar el monto de las pérdidas para los exportadores de camarón, tomates, fresas y carne de res, entre otros productos.
El presidente de la Fenagh lamentó que el comercio entre ambas naciones estaba en proceso de degenerarse debido a una “guerra de barreras no sanitarias”.
“Las autoridades hondureñas son las garantes de resguardar la calidad de los productos para evitar que se repitan estos problemas. Se determinó con El Salvador tomar las muestras de uno de cada 10 contenedores que se exportan a El Salvador”, expresó.
Según Ruiz, al mes se exportan a El Salvador unos 35 millones de lempiras en productos lácteos, desde 18 plantas artesanales y una procesadora industrial que brinda empleos directos e indirectos a miles de personas.
Datos de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) indican que la aduana de El Amatillo es la tercera en la captación de tributos vinculados con el comercio.
El presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Amílcar Bulnes, se mostró complacido por la solución al impasse comercial logrado entre las autoridades de ambas naciones y anheló que estas acciones sean proscritas del comercio entre los países hermanos. “Uno sabe cómo inicia un problema, pero no cómo terminará.
El cierre de la frontera afectaba a más de 3,000 productores de lácteos y de hondureños”, expresó Bulnes.
El empresario estimó que solo uno de estos exportadores perdió 17,000 dólares por el cierre de la frontera. “Este era un problema de grandes proporciones para la economía local. Se debe respetar las normas sanitarias”, indicó.
La sanidad
El director de Senasa, Edmundo Toro, expresó que se restablecerá la importación de huevos de la empresa Mega Distribuidor cuando las granjas exportadoras cumplan las normas fitozoosanitarias. “El restablecimiento de las importaciones de huevo puede efectuarse dentro de uno o seis meses”, dijo el funcionario.
Honduras prohibió, el pasado 22 de julio, el ingreso de huevo de mesa al país, por contener una vacuna en contra de la gripe aviar.
El Salvador impuso, a partir de los primeros días del presente mes, una prohibición al ingreso de lácteos y Honduras a su vez, la importación del ingreso a los helados, embutidos y a los alimentos concentrados para animales.
Luego ambas naciones determinaron cerrar sus fronteras a todos los productos primarios de origen animal y vegetal. Mega importaba unas 2,000 cajas de huevos semanales, de 360 unidades cada una, desde dos granjas situadas en El Salvador.