Honduras
El gobierno tiene secuestrada la libertad de expresión y la transparencia mediante una censura sutil a algunos medios de comunicación.
Una seria preocupación de esta situación se expuso ayer durante la presentación de Informe Regional El precio del silencio y el Informe Nacional de Censura sutil, elaborados por Desarrollo Institucional de la Asociación por los Derechos Civiles y el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), respectivamente.
Fueron identificados varios problemas que atentan contra la actividad reporteril y, según la investigación, entre estas están el poder del Estado, el poder económico, el control de los grandes medios y el narcotráfico.
El reverendo Oswaldo Canales presidió el evento y junto a él en la mesa principal estuvo Martha Farmelo, autora del informe regional El precio del silencio, una investigación en siete países de América Latina.
Señor dinero
La manera más común de manipular los medios con sutileza es usando la pauta publicitaria gubernamental como punta de lanza.
"Las instituciones del gobierno contratan medios y a cambio no se le hacen críticas", dijo la periodista Thelma Mejía del CNA y autora del informe sobre Censura sutil en Honduras. Ella trabajó en la investigación junto a su colega Lucila Funez.
"En realidad este punto no es nuevo, pero sí preocupa que cada vez es mayor la cantidad de dinero que el gobierno eroga en publicidad en tiempos de campaña política para mantener controlada a la prensa", expresó Mejía.
Para el caso, en 2005, año de los último comicios nacionales, la Secretaría de la Presidencia gastó 457 millones de lempiras en publicidad, mientras que en 2006, primer año del gobierno de Manuel Zelaya, la pauta bajó a 15 millones.
En el despacho presidencial sucedió algo similar, porque mientras en 2005 mandó a pagar 643 millones de lempiras en anuncios, para 2006 la cuota bajo a 15 millones. Estos datos se recogieron de la Secretaría de Finanzas.
Un hallazgo importante es que el Congreso Nacional mandó a quitar de su página web la partida presupuestaria para publicidad.
De igual manera se detectó que la cantidad que se pagó a los medios de comunicación en concepto de divulgación de anuncios oficiales fue menor al dinero que se tenía presupuestado para ese fin, lo cual hizo que naciera la duda.
"¿Dónde está el dinero? ¿Qué lo han hecho?", se preguntó Mejía. Los dos informes iban a ser entregados al relator para la libertad de expresión de la ONU, Frank La Rue, y al comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, pero ninguno llegó por problemas de itinerario de avión y cuestiones de trabajo, respectivamente.
Para obtener algunos de estos criterios se entrevistó a unos 30 periodistas, la mayoría relacionados a la fuente de Casa Presidencial. El documento identifica al ex secretario privado de la Casa Presidencial, Raúl Valladares, como el principal enlace de periodistas con el gobierno y la persona encargada de ejercer esa censura sutil.
El método más conocido de manipulación a los medios es el pago directo a periodistas.
Se resaltó que otro elemento a considerar para que este problema no se erradique es el bajo salario que tiene los periodistas, aunque muchos comunicadores mantienen firmes sus convicciones morales, pese a la barrera económica.
Se cuestionó la manipulación de las conferencias de prensa de Casa Presidencial, los viajes presidenciales a determinados medios de comunicación y periodistas.