Historiales interminables, constancias de todos los estudios realizados y numerosas cartas de recomendación, ya no son las prioridades en un currÃculum, pues se está dando paso a la sencillez y a la claridad cuando se presenta una hoja de vida.
Aunque la experiencia y los estudios son importantes, el perfil del candidato es lo que realmente define a dónde quiere llegar esa persona, cuáles son sus áreas de interés y sus metas.
La competitividad hace que las empresas requieran personal especializado, por ejemplo, el conocimiento de idiomas va a la cabeza en lo que son multinacionales.
