Honduras
El embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, finalmente presentó ayer las cartas credenciales ante el presidente Manuel Zelaya.
El evento había sido postergado desde el viernes pasado, cuando Zelaya decidió no aceptar las credenciales, en un acto de solidaridad con el gobierno boliviano.
Según el presidente Evo Morales, detrás de la convulsión social en Bolivia estaba el gobierno estadounidense. Aunque la denuncia nunca fue confirmada, el gobernante hondureño se solidarizó.
El desaire al gobierno amigo de Estados Unidos provocó reacciones en diversos sectores políticos y económicos, que consideraron que la solidaridad debió manifestarse con los miles de hondureños que viven en Estados Unidos y que envían casi 3,000 millones de dólares por concepto de remesas cada año.
El evento se reprogramó para ayer. El inicio estaba previsto para las 5:00 de la tarde, sin embargo, arrancó varios minutos después porque primero se recibieron las cartas credenciales del nuevo embajador de España en Honduras.
Acto seguido, Llorens llegó a Casa de Gobierno acompañado de varios funcionarios estadounidenses.
Las notas del himno nacional de Estados Unidos marcaron el inicio del acto diplomático.
Llorens se sentó a la derecha del gobernante, conversaron durante unos minutos, estrechó su mano y la del vicecanciller Eduardo Rosales y salió del salón. Inmediatamente después sonó el himno nacional de Honduras.
Ya comenzado, Zelaya Rosales se llevó la mano derecha a la sien, como un saludo a la bandera que curiosamente tenía a sus espaldas.
Conferencia
La conferencia de prensa inició a las 6:35 de la tarde.
El gobernante indicó que se permitirían cuatro preguntas, tres de las cuales fueron para el nuevo embajador estadounidense.
Sin perder la sonrisa que marca su rostro, Llorens respondió con serenidad las preguntas que cuatro privilegiados periodistas hicieron.
El diplomático aseguró que las relaciones con Honduras son inmejorables y están fortalecidas. Respecto a las diferencias que tuvo el embajador Charles Ford al final de su gestión, Llorens dijo que tenía un profundo respeto por su antecesor, eran amigos y admiraba su trabajo.
Sin embargo, advirtió que cada embajador tiene su propio "estilo" de representar al pueblo estadounidense, y en su caso se dejaría llevar por los 26 años de experiencia en el campo diplomático.
Resaltó que estuvo hace una década en el país y por eso tiene muchos amigos aquí y que venir a trabajar a Honduras es como regresar a "mi casa".
"Voy a tratar de ser el mejor representante" de Estados Unidos, se comprometió.
Aseguró que no guarda rencor porque se haya suspendido la presentación de las credenciales, eso es "agua que ya pasó bajo el puente".
"Las instrucciones que tengo de mi secretaria de Estado es que tenga unas relaciones excelentes", acotó. Llorens acompañará a Zelaya en la gira que realizará la próxima semana por Estados Unidos y que incluye una visita al presidente de esa nación, George Bush. Respecto a la política migratoria, indicó que es invariable y que no se politiza.
Además descartó que exista cacería contra los hondureños, como se ha informado en el país. Por su parte, el presidente Manuel Zelaya dijo que Estados Unidos es un país amigo y aliado.
"Lo cortés no quita lo valiente", dijo el mandatario al se consultado sobre la rectificación que hizo al aceptarle las credenciales al embajador.