Honduras
En medio de fuertes discusiones, el Congreso Nacional aprobó finalmente la Ley de Administración e Inversión de los Recursos Provenientes del Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe.
Se trata de un endeudamiento de 345 millones de dólares que el gobierno de Manuel Zelaya Rosales adquirirá, el próximo año y lo que resta del presente, por parte de la República de Venezuela, mediante la importación de derivados del petróleo.
En la aprobación de esta ley no participó la bancada del Partido Nacional, que se retiró del hemiciclo, quedando la discusión en poder de diputados liberales, udeístas, democristianos y del Partido Innovación y Unidad (Pinu).
Dudas
El más fuerte cuestionador fue el colectivo parlamentario del Partido Unificación Democrática, ya que sus diputados mostraron hartos celos que el sector privado hondureño participara en el uso y manejo de tal financiamiento.
Según la Ley, hasta un 40% del dinero generado por Petrocaribe será destinado para financiar proyectos de generación hidroeléctrica u otras fuentes de energía renovables dando prioridad a aquellos en los que participe el Estado de Honduras a través de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, los gobiernos locales o las comunidades donde se construyan los proyectos.
Hasta un 30% para financiar proyectos dentro del programa de recuperación, expansión e inversión de la ENEE y en ningún caso para el pago de gasto corriente.
Hasta un 30% para proyectos de inversión en el sector público o privado en el área agrícola, silvicola y de vivienda, así como para obras de inversión en carreteras pavimentadas de primera y segunda categoría.
La UD cuestionó que el Banco Hondureño para la Producción y Vivienda (Banhprovi) maneje parte del fideicomiso por ser un banco de segundo piso y los fondos serán turnados a la banca privada, lo que encarecerá el financiamiento dirigido a los pequeños productores y población necesitada de recursos para vivienda.