Honduras
La campaña inició y una nueva oleada de expectativas comienza a rodear a los hondureños.
Atrás solo queda el recuerdo de las promesas incumplidas, de las confrontaciones estériles, de la campaña sucia, de los planes de gobierno subliminales, del deseo de la población de pasar a mejores estadios de vida.
A lo largo de los próximos 50 días, los 4.3 millones de hondureños aptos para ejercer el sufragio el 16 de noviembre -fecha programada para celebrar elecciones primarias e internas- estarán sometidos a una bulliciosa campaña por medios de comunicación hablados, escritos y televisados.
No faltarán las caravanas, las concentraciones, los carros con altoparlantes, vallas y los afiches colgados de paredes, puentes y cerros visibles.
En la última elección general los políticos destinaron alrededor de 240 millones de lempiras para financiar su campaña.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) puso a disposición de los partidos 2,894 cargos de elección popular, que serán disputados por unos 40 mil políticos, sin incluir los inscritos para cargos de dirección.
Nuevamente, los partidos históricos son los principales protagonistas de esta justa cívica. Los demás, esperarán las elecciones generales para entrar a la campaña.
En esta ocasión, las mujeres tienen un espacio ganado. Las planillas presentadas al TSE registran el 30 por ciento de participación femenina y en algunos cargos de dirección hasta el 50 por ciento.
¿Quiénes son?
Nueve son los precandidatos presidenciales inscritos para participar en esta contienda, cinco por el Partido Liberal y cuatro por el opositor Partido Nacional.
Por el Partido Liberal están Roberto Micheletti, Elvin Santos (Mauricio Villeda), Eduardo Maldonado, Miguel Nolasco y Marco Ramírez.
El nacionalismo inscribió a Porfirio Lobo Sosa, Mario Canahuati, Mario Facussé y Jesús Flores. El Tribunal Supremo Electoral rechazó la solicitud de inscripción de Santos porque, supuestamente, la Constición se lo prohíbe.
Mauricio Villeda lo sustituyó, pero será la Corte Suprema de Justicia la que dirá la última palabra. También rechazó la inscripción del nacionalista Isaac Inestroza, quien ahora es parte del movimiento de Mario Canahuati.
El magistrado del TSE, Jacobo Hernández Cruz, dijo que el ente colegiado espera una campaña de altura, de cero confrontación. “Esperamos una propaganda positiva, no negativa”, dijo el magistrado.
Campaña sin planes de gobierno
Los políticos han iniciado una campaña sin haber presentado un plan de gobierno. Aparentemente no le están dando a las primarias la misma importancia que le dan a las generales.
Algunos de ellos han adelantado rasgos generales de lo que piensan hacer pero nadie lo ha hecho formalmente, ni mucho menos ha informado cómo encarará la problemática nacional, la misma que ha servido de bandera de lucha en las pasadas campañas.
“Por eso el pueblo tiene una desafección política, deja de creer en los partidos y en los políticos. La clase política se preocupa nada más de una propaganda subliminal. No le plantean al pueblo lo que van hacer”, cuestionó el analista Jorge lllescas.
El entrevistado dijo que en las campañas políticas hondureñas “falta seriedad” y ante esta realidad, que no se puede ocultar, la opción que le queda al pueblo es reflexionar su voto “que no se vaya únicamente por la cara bonita, por la tradición, ni cosas superficiales”.
¿A qué apuestan?
EL HERALDO hizo una ronda de consultas con algunos precandidatos presidenciales, o sus representantes, para conocer a qué apuestan en estas elecciones primarias. Ya que no lo han hecho oficialmente, que lo digan a través de este rotativo.
Porfirio Lobo Sosa, del Partido Nacional, dijo que su principal propuesta será mejorar los ingresos de la familia hondureña a través de la generación de empleos por los cuales luchará por salarios dignos.
“Pepe” Lobo, que lleva como estrategia el “Cambio Ya”, tiene listas dos canciones, una con el ritmo de cha-cha-cha y otra con uno más moderno. A través de ellas pretende cautivar al electorado viejo y joven. Una canción dice:“El cambio ya viene, el cambio viene ya.
El pueblo lo dice en el campo y la ciudad, lo dicen en el norte, lo dicen en oriente, Pepe Lobo, Pepe Lobo Presidente.
Lo dicen en el sur, también en occidente Pepe Lobo, Pepe Lobo presidente”.
Mario Canahuati, su principal contendor, internamente promoverá “una transformación del Partido Nacional”, dijo su principal estratega, Raúl Pineda. A lo externo, promoverá una tenaz lucha contra la corrupción “que genere las condiciones de una inmensa inversión extranjera con énfasis en la microeconomía”.
Su canción, que se escuchará a partir del martes, se llama “Todo es posible”, una combinación de marcha con rock. Fue elaborada con asesoría colombiana, país de origen de Sandra, la esposa del candidato.
Mario Canahuati es un destacado empresario del país, de la industria de la maquila. Ha sido embajador de Honduras en Washington. También fue el candidato a vicepresidente en los recientes comicios generales, en la fórmula con Pepe Lobo.
Lleva como su vicepresidenta a la destacada periodista Rosana Guevara.
La lucha liberal
En el Partido Liberal la lucha está concentrada entre Micheletti, Santos y Maldonado. Micheletti promoverá su experiencia como político, como “un líder probado” con “fuerza y carácter” que ha luchado y servido toda una vida a su partido. Es un hombre de “más soluciones que promesas” y en ese sentido irá orientada su campaña política, dijo la fuente consultada.
El presidente del Congreso Nacional tiene como cinco canciones arregladas en Costa Rica. Una de ellas dice: “Llegó la hora liberales, vamos todos con experiencia”.
Elvin Santos, que tiene asesores mexicanos, promoverá la necesidad en su partido de “un cambio generacional” y al pueblo le ofrecerá impulsar una política económica y energética capaz de generar divisas y enfrentar la crisis alimentaria.
“A Elvin quiero presidente” dice la canción que comenzará a escucharse mientras, en un anuncio televisivo, Santos aparecerá haciendo un llamado al pueblo liberal a “votar por Mauricio Villeda (su sustituto en la papeleta).
“Votar por Villeda es lo mismo que votar por Elvin para presidente”.
Eduardo Maldonado no deja de causar preocupación en la cúpula liberal por la sorpresa que puede dar. Este político tiene arraigo en la barriada.
“Vamos a competir ingenio contra dinero. No nos queda de otra”, dijo su director de campaña, Nelson Licona.
Su única canción hecha, con colaboración de asesores hondureños, se llama “Ahora sí tenemos un líder” y promueve a un hombre que aboga por los pobres.
En esta lucha por la candidatura presidencial el que tiene más dinero es el que más se publicita. “En Honduras, la política es un negocio”, dijo un político allegado a un movimiento denominado pequeño.
Sin embargo, Jesús Flores y Mario Facussé, ambos del Partido Nacional, harán lo propio por mandar su mensaje a los votantes y lo mismo harán los liberales Miguel Nolasco y Marco A. Ramírez.
Propaganda, no confrontación
Los políticos desde el fin de semana podrán hacer propaganda masiva a través de la radio, televisión, periódicos, revistas, vallas publicitarias, altoparlantes fijos o móviles en lugares privados.
La propaganda electoral solo podrá hacerse 50 días antes de las elecciones primarias y 90 antes de las generales. Antes de estos períodos los políticos solo pueden hacer reuniones en lugares privados, nunca en los públicos.
Sin embargo, estas disposiciones fueron violadas por algunos de ellos, seis de los cuales fueron emplazados en marzo de este año por el TSE.
De estos, solo uno, Eduardo Maldonado, fue multado con 900 mil lempiras, lo cual causó malestar en el político que reclamó la misma medida contra los demás (Micheletti y Eliseo Castro, del Partido Liberal y Mario Facussé, Canahuati e Isaac Inestroza, del Partido Nacional). El TSE no ha emitido ninguna resolución sobre estos cinco últimos casos.
La confrontación ha sido la característica en procesos electorales pasados. Esta situación es penada por la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas al precisar que “la propaganda electoral debe mantenerse dentro de los límites de la moral y la ética” y quienes infrinjan esta disposición “serán sancionados de conformidad a lo establecido en el Código Penal”.
En las pasadas elecciones primarias hubo confrontación entre algunos precandidatos presidenciales de los dos partidos tradicionales, que no varió respecto a las anteriores.
La propaganda anónima también es penada por la ley. “Se prohíbe la propaganda anónima y la que promueva el abstencionismo electoral, el incumplimiento de la ley o el irrespeto a las instituciones políticas y la dignidad de las personas”, dice la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.
La medida abarca a los medios de comunicación. “Los propietarios, directores o gerentes de imprentas, medios de comunicación, cines o empresas publicitarias, serán responsables, por la impresión, transmisión o publicación de la propaganda anómina”. Si lo hacen se exponen a sanciones entre 40 a 200 salarios mínimos.
La propaganda electoral deberá concluir cinco días antes del 16 de noviembre.
Los candidatos solo podrán hacer uso de los medios de comunicación para explicar, divulgar o difundir sus programas de gobierno”.
Las encuestas
Parte de la propaganda electoral son las encuestas y sondeos de opinión. Usualmente, los políticos pagan porque los mencionen en determinada encuesta.
Las empresas interesadas en divulgar una encuesta deberán, primero, registrarse ante el TSE y comunicar a esta institución el inicio de un trabajo de consulta y el método a utilizar.
“No se podrán publicar o divulgar los resultados totales o parciales de las encuestas y sondeos de opinión dentro de los 30 días calendarios antes de las elecciones primarias y generales”, dice la Ley Electoral.
“Esta prohibición abarca a los que no habiendo realizado encuesta o sondeo de opinión la hayan contratado, publiquen, divulguen o den a conocer los resultados por su propia cuenta”.
Quien viole la Ley será sancionado con una multa de 200 a mil salarios mínimos. Una empresa encuestadora fue sancionada hace dos meses pero su caso está en manos de la Corte Suprema de Justicia.
Por consiguiente, la campaña comienza y ojalá la demagogia al final no trunque las ilusiones de centenares de miles de hondureños.