Todas las personas pueden elevar sus habilidades y competencias para aplicarlas en su entorno laboral y asà salvaguardar el futuro competitivo de una empresa.
Por ejemplo, durante muchos años las empresas más exitosas del mundo han visto la importancia de asegurar su competitividad a largo plazo invirtiendo grandes sumas de dinero y tiempo en identificar las fortalezas de los futuros lÃderes.
Mientras las personas que seleccionan el personal saben que pueden contratar candidatos externos, también saben que sus trayectorias pueden ser muy impredecibles.
Las actuales presiones para el cambio son tan grandes que no tienen precedente; partiendo desde la globalización, competencia, irrupción de la tecnologÃa y llegando hasta los modelos de negocios, lo que significa que la vida útil tanto de las estrategias como de los lÃderes puede ser mucho más corta. Pero esta es la transición por la que muchos negocios están pasando.
Algunas de las empresas más importantes han reaccionado eliminando o disminuyendo sus programas para aumentar el potencial a largo plazo porque han perdido la confianza en su capacidad de predecir el tipo de talento necesario.
