Honduras
Bajo fuerte investigación se encuentra un grupo de custodios de la penitenciaría nacional Marco Aurelio Soto, a raíz de la fuga de un presunto implicado en el asesinato de la jueza Alba Leticia Bueso, ocurrido el año pasado en San Pedro Sula.
Las autoridades presumen que el presidiario Luis Ángel Pérez, conocido también con el nombre de Rubén Antonio Pineda Hernández, de 38 años, salió “como Pedro por su casa” por el portón principal a plena luz del día, supuestamente, con el apoyo de los policías penitenciarios de turno.
El fugitivo enfrentaba un proceso judicial por los delitos de robo agravado en perjuicio de una institución bancaria, así como por homicidio y asesinato en contra de Hernán Pérez Amaya y la jueza Bueso.
El crimen de la funcionaria judicial se registró en agosto del año anterior en aquella ciudad del norte del país.
En los archivos del centro penitenciario consta que él ingresó el 19 de junio del presente año procedente de San Pedro Sula, en donde fue capturado por la policía y puesto a la orden del juzgado.
Policías en la mira
A las 6:00 de la mañana los policías asignados a Diagnóstico pasaron lista, como de costumbre, y el recluso estaba presente. Su sorpresa fue que al entregar el turno al otro grupo que les relevó confirmaron que él ya no se encontraba en las instalaciones, por lo que iniciaron una infructuosa búsqueda por todo el recinto.
Lo misterioso de esta fuga es que Pérez o Pineda Hernández no pudo haber escalado por el muro perimetral, ya que el módulo colinda con la Dirección, por lo que las averiguaciones preliminares apuntan a que contó con la ayuda de algunos encargados de la guardia.
El inspector general de centros penales, subcomisario, Mayes Rivas, se presentó al reclusorio a investigar quiénes estaban en servicio a la hora que sucedió el caso, ya que supone que el reo “no se pudo escapar solo, tiene que ser en complicidad con los policías penitenciarios”.
Como Inspectoría General, agregó el oficial, estamos haciendo las investigaciones pertinentes para determinar las acciones a tomar con el señor director general en contra de los implicados.
La principal sospecha, según Mayes Rivas, es que el privado de libertad se escapó por el portón principal, porque “no hay otro lugar por donde haya salido”.
El oficial reveló que el comisionado Allan Nájera ha instruido aplicar mano dura en contra de los implicados en ese tipo de faltas, por lo que el caso no quedará en la impunidad.
Medidas de seguridad
En las últimas semanas, la Dirección General de Servicios Especiales Preventivos (DGSEP) ha implementado una serie de medidas de seguridad orientadas a evitar el ingreso de drogas y otros artículos prohibidos.
Para el caso, por el portón principal solo es utilizado para el ingreso y salida de vehículos, por lo que los policías y el personal administrativo entran por el área de las visitas.
De igual manera, han redoblado la vigilancia en el interior y en los alrededores con el fin de frustrar cualquier intento de fuga.
El subcomisario Mayes Rivas confió que ya no se permite sembrar bananos, caña y otro tipo de plantas altas en el predio que puedan servir como escondite, ya que ese tipo de cultivos solo se realizan en las granjas penales.
Gracias a la vigilancia el viernes 5 del presente mes los policías frustraron la fuga de dos reos, a quienes les dispararon cuando estaban a punto de saltar a la zona muerta, obligándoles a retornar a su celda.
En aquella ocasión, los cuerpos de inteligencia no lograron identificar a los dos reclusos, pero se redobló la vigilancia en la zona para prevenir más incidentes.