Honduras
“Mi casa fue la primera que se inundó totalmente, salí con mis dos hijos como pude. Lo he perdido casi todo”, relata Gloria Esperanza Mata, una de los más de 126,000 hondureños damnificados por las lluvias que dejaron hasta ayer al menos una decena de muertos.
“Esa rosada era mi casa”, agrega a la AFP Mata, de 38 años, mientras señala la vivienda cubierta hasta más de la mitad por el desbordamiento del río Ulúa desde la autopista entre San Pedro Sula y la ciudad de El Progreso.
Cientos de personas se aglomeran -a la intemperie- en la mitad de la doble vía asfaltada, luego de que en la madrugada tuvieron que huir con lo que pudieron sacar de sus viviendas, mientras avanzaban las arremetidas de las aguas del Ulúa.
Copeco incluyó en su alerta roja a la zona de El Progreso y a todas las comunidades del valle de Sula situadas en las orillas del Ulúa, el más río caudaloso del país, que inundó miles de viviendas y anegó cultivos de granos básicos, palma africana, caña de azúcar, banano y otros productos.