La osteoporosis afecta a una de cada cinco mujeres de más de 55 años, y a cuatro de cada diez de más de 75.
Es una enfermedad en la que existe una pérdida de hueso, lo cual se asocia con un aumento de riesgo de fracturas.
Según explicó el especialista en ortopedia y traumatología, Javier Amador, “la osteoporosis es una enfermedad que afecta a mujeres con índices de menopausia y hombres con altos niveles de colesterol. Además, esta enfermedad se puede adquirir debido a la absorción intestinal en mujeres que han sido operadas de ovarios.
Y como esta enfermedad es silenciosa, en ocasiones se padece y no se sabe hasta que aparecen algunos síntomas, como una pequeña fractura por alguna caída.
La osteoporosis no es nada más que el emblandecimiento del hueso, que se puede presentar en niveles leves y graves.
Cuidados latentes
Para Amador, cuando un paciente presenta síntomas de osteoporosis avanzada de un 30 o 35%, el tratamiento a seguir es la prevención, “se debe de ingerir vitamina D para la absorción de calcio, y así mantener los niveles normales, para que no afecte al hueso”.
El experto sugiere sostener una dieta variada y abundante, especialmente en lo concerniente a la ingesta de calcio y vitamina D. “Se recomienda, de ser necesario, elegir alimentos fortificados con esta vitamina D. El calcio se encuentra en todos los productos lácteos, verduras o frutas verdes. La alimentación es fundamental en el paciente que padece de osteoporosis”.
Según Amador, lo recomendable es que estos pacientes se deben cuidar para que esta enfermedad no avance. “Tener nutrientes vitales de las comidas, incluyendo potasio, fósforo, magnesio y, por supuesto, calcio es vital para el mejoramiento de su salud. Estos pacientes deben evitar fumar e ingerir bebidas alcohólicas”.
Otro de los aspectos a tomar en cuenta es mantener un peso adecuado, “esto permitirá evitar caídas que terminan en fracturas”.
El especialista recomienda cuidar a los pacientes con osteoporosis al entrar o salir de la bañera, al subir escaleras y en general al caminar por terrenos dificultosos.
En definitiva, la osteoporosis es un mal muy difundido, no demasiado conocido y eventualmente grave. Pero no tanto por sus consecuencias, que pueden ser prevenidas y revertidas, sino por el desconocimiento.
Este es el responsable de que los posibles pacientes y sus médicos de cabecera no tengan siempre presente los pasos necesarios para evitar el avance de esta enfermedad.
