Honduras
El tráfico de drogas por el Caribe hondureño preocupa a la embajada de Estados Unidos en el país, sobre todo por los efectos que ese ilícito tiene en las familias.
El embajador estadounidense, Hugo Llorens, declaró ayer que la narcoactividad afecta mayormente a la juventud.
“Me preocupa el tema del narcotráfico particularmente porque no solo es un problema que afecta a Honduras y a Estados Unidos, (es) un problema que afecta a la comunidad de Gracias a Dios”, apuntó Llorens.
El diplomático dijo que uno de los retos es “asegurar que la juventud en esta comunidad tenga escuelas, actividades de comunidad para que no se vayan a la tentación de la droga... hay que motivarlos de una forma muy positiva”.
Adicionalmente, los líderes locales se quejan porque hay muy poca oferta de trabajo y los que existen son muy mal remunerados.
Sumado a eso, el costo de la vida es cara, sobre todo por el alto pago que se hace por transportar víveres que no se elaboran en esa alejada zona del país.
Trabajos en conjunto
El embajador Llorens reiteró que el narcotráfico atenta contra lo más sagrado que tienen tanto los estadounidenses y los hondureños, que es la familia.
“Yo sé que con la entrada (de) más y más de droga por aquí está impactando y hay más consumo de la juventud y eso es un problema grande”, recalcó.
Coincidió con algunos líderes que consideran que el problema de Gracias a Dios es el poco desarrollo que ha tenido esta zona.
“Nosotros estamos trabajando con el gobierno hondureño en ese tema... buscamos tener una capacidad de las dos fuerzas armadas de interceptar barcos que vengan con droga sobre todo de esa base (de la Laguna de Caratasca)”, dijo.
La Dirección de Comunicación de las Fuerzas Armadas de Honduras contó que la base naval en esa laguna se inauguró recién el año anterior.
Por la zona de La Mosquitia, se supone, transita un alto porcentaje de la droga que ingresa al país.
En el caribe hondureño, la Base Naval tiene cuatro apostaderos militares: Puerto Cortés, La Ceiba, Trujillo y ahora en la Laguna de Caratasca.
Sin embargo, estas cuatro bases de cierta forma ven limitado su eje de acción, sobre todo por el amplió territorio marítimo que posee Honduras en el Caribe.
Se calcula que el país posee alrededor de 200 mil kilómetros cuadrados de territorio marítimo, la mayoría ubicado en el Caribe y una pequeña porción en el Golfo de Fonseca.
Solo para hacer una comparación, cabe mencionar que esa cantidad de territorio es casi el doble del territorio terrestre, 112 mil kilómetros cuadrados.
Es por eso que la Guarda Costas estadounidense trabaja de manera conjunta con la Naval hondureña para combatir el tráfico de estupefacientes, la mayoría de ellos procedente de Venezuela y Colombia.