Honduras
Son doce perros cariñosos y juguetones, pero su sola presencia irradia temor en los narcotraficantes.
En Honduras existen, un sinnúmero de entidades que combaten la delincuencia común y organizada, pero ninguna se asemeja al Escuadrón Canino de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), dependencia del Ministerio Público. Ya son considerados como miembros de la familia de la DLCN, los canes se lo han ganado por ser eficaces en el rastreo de diversos tipos de drogas.
Aunque para muchos pase desapercibido, los doce perros que conforman este escuadrón están dispuestos a toda hora para combatir el crimen organizado, sin importar si la labor la realizarán por tierra, mar o aire, el riesgo y los dÃas de trabajo. Tampoco son vanidosos, no tienen rangos como en el Ejército y no reclaman por no llevarse los créditos por los golpes asestados a la narcoactividad, basta con que los detectives los acaricien y los feliciten diciéndoles palabras bonitas al oÃdo, sean en inglés o en español, total da lo mismo ya que en los dos idiomas entienden, para hacerlos sentir satisfechos de la labor cumplida.
Detectives al ataque
El Escuadrón Canino está conformado por ocho detectives de la DLCN, quienes tienen a su cargo los 12 perros debidamente entrenados para detectar la presencia de diversas drogas, como cocaÃna, marihuana, éxtasis y metanfetaminas. Dolly, Browning, Princesa, Laica, Duquesa, Lasie, Canela, Max, Lindo, Mandy, Siena y Boris, conforman el equipo de perros que, hacen un trabajo invaluable en la lucha contra la narcoactividad, destacó Aarón BenÃtez, jefe del Escuadrón Canino de la DLCN.
Todos son de diferentes razas, como labradores y golden retriever, entre las cualidades que se valoran a la hora de reclutar un perro y decidir si es apto para formar parte del escuadrón es que sean sociables, no ladrar, instinto de búsqueda en cualquier circunstancia, no especÃficamente hay razas, hasta los que se conocen como "aguacateros" pueden ser aceptados, explicó.
Lo especial que tienen los perros para detectar las drogas es el olfato, ya que su capacidad olfativa es 200 veces mayor que los humanos, que permite discriminar los olores.
"Los perros rastrean la droga en base a un entrenamiento que se basa en el estÃmulo y al juego, nunca la agresión, se explota el instinto del cazador", indicó.
En ese sentido se puede calificar a estos perros como los únicos seres que se enfrentan a los narcotraficantes jugando.
Al sentir el olor a una droga el perro indica una alerta, que puede ser levantar el hocico y dirigirse al vehÃculo, caja o maleta donde se encuentra el alucinógeno y hace todo lo posible por destruir el objeto que lo separa de la droga. Para que esto no suceda y distraerlo los detectives le ofrecen al perro una pequeña toalla enrollada que tiene olor a droga. "Utilizamos la toalla como un juguete que le damos al perro por su labor, jugamos con ellos para que se desestrecen", explicó BenÃtez.
Cuando es una persona la que porta droga, el perro indica la alerta colocando la pata sobre el sospechoso y olfatea el lugar exacto. El especialistas antidrogas aclaró que es falso el mito de que los perros son adictos a drogas. Si durante las inspecciones el perro agita la cola de forma horizontal es porque están motivados y se divierten, si lo hace vertical es un indicativo que está cansado y el trabajo no lo hace de la misma manera.
Orgullo nacional
En el año 2000 el Departamento Antidrogas de EUA (DEA) capacitó a los ocho detectives de la DLCN para entrenar a los perros en detección de drogas.
"Todos los perros que tenemos algunos fueron comprados por el MP y otros donados por el fiscal adjunto, Omar Cerna, son criollos, netamente hondureños, nosotros los entrenamos, no es por vanagloriarnos, pero somos pocos los que lo podemos hacer", destacó BenÃtez.
En el 2006, la Comisión del Departamento de Estado en Materia de Drogas de los EUA, certificó la efectividad del entrenamiento de los perros detectores de drogas realizado por el escuadrón de la DLCN. Esta certificación, avalada por US Customs, es válida internacionalmente. El entrenamiento impartido constituye un logro sin precedentes en la historia de las instituciones antidrogas de Honduras. Por su preparación, certificación y los decomisos efectuados cada perro del escuadrón está valorado en 50 mil dólares, cerca del millón de lempiras. Por su valor los canes permanecen en un lugar seguro en donde son alimentados con concentrados altos en proteÃnas y tratados con veterinario. "Hemos llegado a querer a estos perros de una manera increÃble, quisiéramos llevarlos a la casa, pero es imposible, son enemigos de los narcotraficantes", manifestó.
El escuadrón hizo una presentación especial para EL HERALDO sobre como realizan su trabajo los perros antidrogas. Con el pecho erguido y en poses juguetonas Dolly y Browning hicieron acto de presencia en el aeropuerto ToncontÃn para verificar que todo se encuentre en orden. Sin perder tiempo se dedicaron a olfatear las maletas de los viajeros, cajas, equipo, aviones y rincones de la terminal.
"Me gusta mucho el trabajo que hacen estos perros, nos hace sentir seguros, hasta mi hijo de seis años, Néstor MartÃnez, los acarició, son bien dóciles, veo que son bien entrenados", dijo Néstor Francisco MartÃnez, mientras se encontraba en la aeropuerto ToncontÃn.
Los mejores perros serán reproducidos para entrenar a una nueva camada, los que estrenarÃan el nuevo Centro de Adiestramiento Canino que las autoridades del MP preven construir con todas las cualidades necesarias, como ellos se lo merecen.