Honduras
Ha sido difícil, no... hablemos claro, doloroso y de esas cosas que revientan.
Emilio Izaguirre todavía no está recuperado de su lesión. “Esta lesión es engañosa, a veces me duele, a veces no, ayer hice fútbol y sentí mucho dolor, hoy -ayer- volví a hacerlo y no me sentí del todo bien”, contaba al final del entrenamiento de su equipo.
Milo no tiene ganas en este momento de usar esa camisa, quiere usar la Bicolor y le duele en el alma no estar en San Pedro Sula esperando la hora cero.
“Es extraño, estuve en todos los encuentros y este no me lo quería perder, pero Dios sabe por qué hace las cosas y como dicen, cuando no es de uno...”.
¿Dónde estarás Milo?
A falta de tacos, chimpas, uniforme y un precalentamiento, el Milo lo sustituirá por la comodidad de su casa y la compañía de su familia, a menos que los planes cambien.
“Estoy pensando en irme a San Pedro Sula y apoyar a mis compañeros allá, es que se me hace duro tener que quedarme aquí en Tegucigalpa y tener que ver el encuentro por la televisión, creo que mañana -hoy- tomaré mi carro y me iré a San Pedro, no lo sé, estoy pensándolo, veremos que pasa”, dijo.
Es evidente, al volante le pican los pies, quiere estar en el Olímpico, y se tiene que ser de hincha lo superará. “Aunque sea en las gradas, pero quiero estar”, recalcó.
¿Consejos?... Ninguno
Emilio dice que confía cien por ciento en sus compañeros y que sabe que hoy dejarán todo en la cancha.
¿Algún mensaje?, le consulté. “No”, me dijo sin pensarlo, “a uno como jugador no le gusta que le den consejos o que estén enviando mensajes de apoyo o cosas por el estilo, uno sabe qué hacer y tiene las indicaciones del profe que es quien sabe mejor las cosas, yo sé que mis compañeros harán un excelente encuentro y se entregarán como lo han hecho durante la eliminatoria”.
Empate o gane
El tema, desde que regresamos con el empate de Jamaica ha sido definitivamente otro empate ante México.
Algo que para los oídos del Milo suena feo y descabellado. “Un empate, pero por qué, no veo porque tenemos que pensar en un empate si estamos en casa y tenemos muchas cosas a favor, no creo y estoy seguro que mis compañeros no se conformarán con poco”, acotó.
Antes de finalizar, el volante deja escapar estas palabras. Su voz se siente quebrada pero fuerte. Extraña a sus compañeros y asegura que ellos también.
“Les agradezco a todos porque han estado pendientes de mí, los profesores que han estado en comunicación conmigo y que me desean me recupere pronto, yo a ellos solo les deseo que ganen, lo que estoy seguro sucederá”, concluyó.