Honduras
El presidente Manuel Zelaya ha desatado la polémica entre los políticos y diputados al Congreso Nacional acerca de una posible instauración a partir de 2010 de una Asamblea Nacional Constituyente.
La controversia se genera en el sentido de verificar si conviene o no que se convoque a un plebiscito para la instalación de la Constituyente con el objetivo de redactar una nueva Constitución de la República.
Zelaya hizo el anuncio la semana anterior en el sentido que enviará al Congreso Nacional un proyecto de ley para que se incluya una cuarta urna en las elecciones generales del mes de noviembre de 2009 en donde la población vote por el “Sí” o el “No”.
La consulta versaría sobre si la población estaría de acuerdo o no con que se convoque a una Asamblea Nacional Constituyente.
Zelaya aclaró que no busca mantenerse en el poder sino que el nuevo texto constitucional se adecue a las exigencias político y sociales de este siglo.
Sin embargo, ya no es un secreto en Honduras las intenciones del gobernante y de la presidenta del partido de gobierno, Patricia Rodas, de promover una nueva constitución de la República, tal y como ha sucedido con los países de extrema izquierda como Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Diputados de la oposición sostienen que si la intención de Zelaya y el grupo que lo asesora es continuar en el poder, la iniciativa de convocar a un plebiscito para reformar la Constitución en ese aspecto, es desde ya un proyecto fracasado.
Según las explicaciones de los congresistas una ley especial determinará los procedimientos, requisitos y demás aspectos para el ejercicio de dicha consulta popular.
La Constitución dice que no podrán ser objeto de consulta los temas relacionados con la forma de gobierno, la reelección presidencial y asuntos de territorialidad. Esta ley deberá ser aprobada por las dos terceras partes del Congreso Nacional.