Honduras
En el pasado quedó la antigua sala post parto del hospital Materno Infantil.
Las nuevas habitaciones, camas y equipos son solo el reflejo de la transformación que a lo largo de un año sufrió el área que por más de 39 años utilizaron miles de madres al momento de dar a luz.
La remodelación se logró gracias al apoyo de la embajada de Japón, la cual a través de la fundación Nacer hizo llegar su aporte en favor de mejorar las condiciones en que son atendidas las mujeres al momento de dar a luz.
El proyecto de reconstrucción en su primera etapa requirió del cambio de la red de tuberías de aguas residuales, sistema eléctrico y aires acondicionados.
Otra de las fases del plan de mejoramiento incluyó la habilitación de una bodega, la creación de una área para los médicos residentes e internos una cocina y una estación de enfermería, a su vez se instaló un banco de leche para los recién nacidos.
Se instaló también un sistema de circuito cerrado en donde se proyectarán videos acerca de los cuidados que deben realizar las madres para el buen desarrollo de los recién nacidos.
La sala de Puerperio está dividida en tres secciones: unidad de cuidados intermedios con capacidad para atender a seis personas, el bloque de puérperas internas, con 13 cubículos para atender a 52 mujeres y el área administrativa y de lactancia materna.
Atenciones anuales
En promedio, en el centro asistencial durante cada año se atiende a unas 22 mil mujeres parturientas.
Mary de Pierrefeu, presidenta de la fundación Nacer, manifestó que el objetivo principal que les motivó para desarrollar el proyecto es disminuir los índices de mortalidad infantil.
“Nos toca agradecer al gobierno de Japón, debido a que gracias al apoyo no reembolsable que se nos efectuó hemos logrado este cambio en la sala, lo que nos ayudó a alcanzar el 25 por ciento de este proyecto”, dijo Pierrefeu.
La colaboración de otras entidades gubernamentales y de países cooperantes también facilitó la remodelación de las salas, ubicadas en el quinto piso del hospital Materno Infantil.
Según Osamu Shiozaki, embajador de Japón, el plan se desarrolló bajo el Programa de Asistencia para Proyectos Comunitarios (APC) que confiere fondos en carácter de donación a proyectos de desarrollo socioeconómico.
El programa APC ha transferido fondos en el país para más de 340 proyectos por valor de 295 millones de lempiras a lo largo de los últimos 19 años.
“La etapa del embarazo y el nacimiento del bebé son de gran importancia para la mujer y por ello merecen contar con una buena asistencia”, dijo Shiozaki.